Economía
El riesgo país de Bolivia sube a 408 puntos tras una breve mejora
El indicador EMBI registró un incremento tras haber descendido a inicios de mayo. El alza refleja las persistentes dificultades para acceder a financiamiento externo.
Puntos clave de la noticia:
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El riesgo país de Bolivia subió a 408 puntos el 9 de mayo. Así lo muestra el índice EMBI de JPMorgan. A inicios de mes había bajado a 378 puntos, pero volvió a subir.
Este indicador mide la confianza de los inversores en la economía de un país. Con 408 puntos, Bolivia debe pagar un interés 4,08 por ciento más alto que Estados Unidos para conseguir préstamos internacionales. Esto encarece el crédito externo justo cuando el país más lo necesita.
Hay varios factores que presionan la economía. Las reservas internacionales líquidas están bajas. Hay escasez de dólares en el sistema financiero. También hay problemas con el abastecimiento de combustibles, lo que aumenta el gasto público en subvenciones.
La producción de gas natural sigue cayendo. Por casi 20 años fue el motor económico y la principal fuente de dólares por exportación. Ahora esa entrada de divisas disminuye y el gobierno necesita financiamiento externo para pagar deudas e importaciones.
Hace unos días, Standard & Poor's mejoró la calificación crediticia de Bolivia de CCC- a CCC+. Pero el riesgo país subió igual. Esto indica que los mercados aún ven problemas estructurales sin resolver.
En la región, Bolivia está entre los países con riesgo elevado. Está mejor que Venezuela y Argentina, pero lejos de Chile, Perú o Paraguay. Estos países tienen indicadores más bajos y acceden a créditos con mejores condiciones.
Los organismos internacionales siguen de cerca este índice. La estabilización a corto plazo dependerá de las medidas para aumentar las reservas y asegurar la sostenibilidad económica frente a un mercado global inestable.
El riesgo país de Bolivia alcanzó los 408 puntos el 9 de mayo, de acuerdo con los datos del índice Emerging Markets Bond Index (EMBI) elaborado por la firma JPMorgan Chase. El indicador registró este incremento tras haber descendido a 378 puntos a inicios de mes, lo que refleja una persistente volatilidad en la percepción de los mercados financieros internacionales sobre la capacidad de pago y la estabilidad económica del país.
El EMBI es el principal indicador utilizado por inversionistas para medir la brecha entre el rendimiento de los bonos soberanos de una nación y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados los activos más seguros del mundo. Para el Estado boliviano, un nivel de 408 puntos significa que debe ofrecer una tasa de interés de aproximadamente 4,08 puntos porcentuales por encima de los activos estadounidenses para captar capitales en el exterior. Este sobrecosto financiero limita las opciones de financiamiento externo en un momento de alta demanda de divisas.
Factores de presión económica
La reciente variación del indicador se produce en un contexto marcado por desafíos internos que han captado la atención de los analistas internacionales. El país atraviesa una reducción de sus reservas internacionales líquidas y episodios de escasez de divisas en el sistema financiero nacional. A esto se suman las dificultades logísticas en el abastecimiento de combustibles, lo que genera presiones adicionales sobre el gasto público destinado a la subvención de hidrocarburos.
Otro factor crítico es la menor producción de gas natural. Esta industria, que durante casi dos décadas fue el motor de la economía y la principal fuente de ingresos por exportación, ha mostrado un declive que impacta directamente en la entrada de dólares. La necesidad de financiamiento externo para cubrir las obligaciones de la deuda pública y sostener el flujo de importaciones esenciales se ha vuelto una prioridad para la administración central.
El gobierno ha intentado contrarrestar esta tendencia mediante gestiones para fortalecer la liquidez y mejorar la imagen del país ante los acreedores. A inicios de mayo, las autoridades destacaron la mejora de la calificación crediticia por parte de la agencia Standard & Poor’s, que elevó la nota soberana de CCC- a CCC+ con perspectiva estable. No obstante, el repunte del riesgo país días después de este anuncio sugiere que los mercados aún perciben riesgos estructurales que no han sido resueltos por el cambio de calificación.
Comparativa regional y perspectivas
En el ámbito regional, Bolivia se mantiene en el grupo de países con indicadores de riesgo elevados. Aunque sus cifras son menores a las de Venezuela y Argentina, se encuentran lejos de los niveles de estabilidad que muestran Chile, Perú o Paraguay. Estos países registran indicadores considerablemente más bajos, lo que les permite acceder a créditos internacionales en condiciones mucho más competitivas.
El riesgo país es monitoreado de cerca por organismos multilaterales y fondos de inversión, ya que influye directamente en el costo de los préstamos y en la percepción de seguridad jurídica. De acuerdo con los reportes económicos, la estabilización de este índice en el corto plazo dependerá de la efectividad de las medidas gubernamentales para incrementar las reservas internacionales y asegurar la sostenibilidad del modelo económico frente a la volatilidad de los mercados globales.
