Economía
La escasez de diésel paraliza el transporte pesado y reduce el servicio del Pumakatari
Las filas de vehículos se extendieron a las principales ciudades del país mientras el sistema municipal de buses en La Paz opera a media capacidad.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El desabastecimiento de diésel se agudizó este miércoles en el eje central del país, provocando filas de más de 24 horas en estaciones de servicio y obligando al sistema de transporte municipal Pumakatari a reducir sus operaciones al 50%. La irregularidad en la distribución afecta principalmente a La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, donde conductores del transporte pesado reportan esperas de hasta dos días para cargar combustible.
En La Paz, la falta de suministro impactó directamente en el servicio de transporte masivo La Paz BUS. El gerente de la entidad, Franco Soliz, informó que la disponibilidad de combustible en las estaciones proveedoras es mínima. Según el funcionario, de los 40 buses que habitualmente se abastecen cada jornada, el martes solo cinco lograron cargar diésel y este miércoles ninguna unidad pudo hacerlo.
"Con esta disminución y el bajo carguío estamos operando a un 50%", señaló Soliz. El gerente advirtió que, de persistir la restricción, el sistema limitará su servicio únicamente a cuatro rutas troncales: Chasquipampa, Achumani, Inkallojeta e Irpavi, priorizando los horarios de mayor demanda para evitar una paralización total de la flota de 200 vehículos.
Impacto en el transporte pesado y críticas a la gestión
La situación en Cochabamba y Santa Cruz muestra un escenario similar. Los transportistas denunciaron que el volumen de diésel que llega a los surtidores es insuficiente para cubrir la demanda acumulada. En Santa Cruz, los choferes reportaron esperas superiores a un día en estaciones del quinto anillo, donde las condiciones de pernocte son precarias. "Llegué en la mañana y sigo esperando. No hay dónde comer ni dormir", afirmó uno de los conductores afectados.
Desde el ámbito legislativo, el diputado Carlos Alarcón atribuyó la crisis a problemas estructurales en la gestión de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Alarcón señaló que existe una falta de transparencia en la provisión y calidad del combustible. Por su parte, el senador Branko Marinkovic planteó que la apertura de la cadena de combustibles al sector privado es la alternativa para resolver la escasez recurrente.
Las autoridades de La Paz BUS exhortaron al gobierno a garantizar el suministro para evitar el cese de operaciones en los sectores periféricos de la sede de Gobierno, donde el sistema municipal es el principal medio de transporte. Hasta el momento, las estaciones de servicio mantienen filas que se extienden por varias cuadras a la espera de cisternas que normalicen el flujo de carburante.





