Economía
Coachella se consolida como un motor económico impulsado por marcas e influencers
El festival de música en California transforma su modelo de negocio hacia las activaciones de marca y el consumo de la generación Z.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El Festival de Artes y Música del Valle de Coachella, en Estados Unidos, proyecta recibir a 250.000 asistentes durante sus dos fines de semana de actividad, consolidándose como una plataforma comercial donde las marcas de consumo masivo superan en protagonismo a la oferta musical. El evento, que inició en 1999 con un perfil orientado al rock alternativo, agotó sus entradas en solo cuatro días el año pasado, impulsado por una estrategia que integra la moda, la belleza y el estilo de vida en el Empire Polo Club de Indio.
El valor de las activaciones de marca
Las denominadas activaciones de marca —espacios diseñados por empresas para interactuar directamente con los consumidores mediante experiencias— se han convertido en el eje central del festival. Firmas como e.l.f. Cosmetics instalaron infraestructuras con aire acondicionado y servicios de maquillaje para captar la atención de un público joven que enfrenta temperaturas superiores a los 30 grados Celsius en el desierto californiano.
Patrick O’Keefe, director de marketing integrado de e.l.f. Beauty, explicó que la campaña de la empresa atrajo audiencias de seis dígitos. Según el ejecutivo, la promoción de productos específicos responde a datos de mercado precisos: el 92% de quienes usan maquillaje a diario incorporan productos labiales en sus rutinas. Estos espacios funcionan como escenarios optimizados para redes sociales, donde el mobiliario y la iluminación están dispuestos para facilitar la creación de contenido por parte de los asistentes.
Estrategias de segmentación y fatiga digital
A pesar del dominio de las redes sociales en el evento, algunas compañías han optado por tácticas diferenciadas para conectar con la generación Z, el grupo demográfico nacido entre mediados de los años 90 y principios de los 2010. Pinterest, por ejemplo, implementó una instalación donde los usuarios deben guardar sus teléfonos móviles en bolsas selladas para fomentar una experiencia analógica.
Sara Pollack, vicepresidenta y responsable global de marketing de consumo de Pinterest, señaló que la empresa decidió sacrificar la cobertura inmediata para fortalecer la identidad de marca a largo plazo. De acuerdo con Pollack, la generación Z representa el 50% del público de su plataforma y es su segmento de mayor crecimiento, lo que justifica la presencia de la marca por tercer año consecutivo en el valle de Coachella.
Impacto en el consumo y la cultura social
Para las empresas de bebidas, el festival representa una oportunidad de posicionamiento en un entorno de alta energía social. Absolut Vodka mantiene una presencia anual con la instalación de espacios que recrean discotecas privadas con sistemas de climatización y presentaciones de figuras públicas. Bethan Hamilton, director de la marca, describió el evento como un destino cultural que trasciende la oferta de los nueve escenarios musicales del recinto.
El cambio en el modelo de Coachella refleja una tendencia global en la industria del entretenimiento, donde el valor de la entrada no solo cubre el acceso a los conciertos, sino la participación en un ecosistema de consumo diseñado para ser compartido digitalmente. Los asistentes, como Flor Ruiz, de 24 años, confirman esta evolución al señalar que el festival ha dejado de ser exclusivamente sobre la música para convertirse en una ocasión social integral.





