Economía
La falta de insumos paraliza la producción de envases en Envibol
La empresa estatal de vidrio enfrenta una crisis operativa por la falta de carbonato de sodio, lo que mantiene un horno apagado. La parálisis pone en riesgo contratos por más de 47 millones de bolivianos con sectores industriales.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La Empresa Pública Productiva de Envases de Vidrio de Bolivia (Envibol), ubicada en el municipio de Zudáñez, atraviesa una de sus crisis operativas más agudas desde su creación. La falta de previsión administrativa en la compra de insumos esenciales ha provocado la paralización de uno de sus hornos y ha reducido la capacidad del segundo a solo un 30%, según informaron fuentes internas de la planta.
El problema central radica en la carencia de carbonato de sodio, un componente químico indispensable que, junto a la arena sílice y la caliza, permite la fundición del vidrio. El proceso de contratación para este insumo fue anulado a principios de año y no se reinició oportunamente. Posteriormente, en marzo, un Decreto Supremo que anuló las contrataciones directas en nuestro país obligó a la administración a comenzar los trámites desde cero, profundizando el desabastecimiento.
Impacto en la producción y contratos
La situación técnica en la planta de Zudáñez es crítica. Actualmente, los operarios recirculan únicamente arena sílice dentro del horno activo para evitar su apagado total, una medida de emergencia que no permite producir envases. Esta inactividad ha derivado en el incumplimiento de contratos con industrias cerveceras, bodegas de vino, productores de singani y empresas de refrescos que dependen del suministro de la estatal.
De acuerdo con datos técnicos de la empresa, Envibol tenía aseguradas ventas por 47,7 millones de bolivianos que hoy se encuentran paralizadas. Esta cifra contrasta con el desempeño de la gestión 2025, cuando la planta reportó utilidades por 5,8 millones de bolivianos y ventas totales de 116,4 millones, posicionándose como la única firma del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) con números positivos.
Cuestionamientos a la gestión administrativa
Oscar Sandy, exgerente y gestor de la planta, señaló que la crisis no responde a una inviabilidad del proyecto, sino a una deficiente administración actual. "La fábrica bien gestionada no tendría que declararse en quiebra. Se deben garantizar los insumos para su funcionamiento", afirmó Sandy, quien subrayó que la falta de compra oportuna de aditivos es la causa directa de la parálisis.
Por su parte, el coordinador general del Sedem, Carlos Gallardo, reconoció que la empresa mantiene cuentas por cobrar por el mismo monto de las ventas comprometidas (47,7 millones de bolivianos) y obligaciones de pago pendientes por 5,5 millones. Sin embargo, no se ha precisado una fecha para la normalización de las operaciones.
Preocupación regional en Chuquisaca
En el municipio de Zudáñez, el impacto económico ya es visible. El alcalde Crescencio Barriga advirtió que, mientras el año pasado salían cinco camiones diarios con mercadería, hoy la actividad es nula. "Todo este año se está trabajando a pérdida", lamentó la autoridad local, quien también alertó sobre el riesgo que corren 220 empleos directos y más de 850 indirectos generados por la factoría.
Concejales de la región han denunciado una falta de transparencia por parte de los ejecutivos de Envibol, quienes no habrían respondido a las solicitudes de información sobre los despidos y el estado real de la maquinaria. La incertidumbre crece entre los productores locales, mientras la planta espera la llegada de los químicos necesarios para retomar la fabricación de envases en el sur de nuestro país.





