Economía
YPFB paga 52,9 millones de bolivianos por daños de gasolina desestabilizada
La estatal petrolera indemnizó a más de 19.000 propietarios de vehículos afectados por fallas mecánicas. El proceso se realizó tras una evaluación técnica de los daños causados por el combustible.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) desembolsó 52,9 millones de bolivianos hasta la mañana de este viernes para cubrir las reparaciones de vehículos afectados por la venta de gasolina desestabilizada en nuestro país. El pago beneficia a propietarios de 19.537 motorizados de dos y cuatro ruedas que reportaron fallas mecánicas tras el uso del combustible distribuido meses atrás, según confirmaron fuentes oficiales de la estatal.
La petrolera procesó los reclamos mediante el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), una plataforma digital que comenzó a operar el 3 de marzo de 2026. Este mecanismo permitió realizar una evaluación técnica de cada denuncia presentada por transportistas y propietarios particulares para verificar la relación directa entre el daño mecánico y el combustible suministrado en las estaciones de servicio de nuestro territorio. La gasolina desestabilizada es aquella que ha perdido sus propiedades químicas óptimas, lo que puede provocar sedimentos y daños en los sistemas de inyección y motores.
Mecanismos de compensación y evaluación técnica
Para facilitar el proceso de reclamo, la empresa habilitó ventanillas de atención presencial en diversas dependencias del país, complementando la gestión virtual. Según informó la estatal, el objetivo de estas oficinas fue atender casos especiales y agilizar los trámites de compensación que aún se encontraban pendientes de resolución técnica. El despliegue administrativo buscó centralizar las quejas que surgieron de forma masiva en distintos departamentos.
El proceso de verificación técnica fue fundamental para determinar la procedencia de los pagos. Cada solicitud ingresada al sistema SREC pasó por un filtro donde especialistas mecánicos y peritos de la estatal analizaron las facturas de reparación y los informes de daños. Esta medida se implementó para evitar fraudes y asegurar que los recursos públicos se destinen exclusivamente a los usuarios perjudicados por el lote de combustible observado.
La estatal aseguró que el proceso fue desarrollado bajo criterios técnicos y administrativos estrictos para garantizar una atención ordenada. La distribución de los 52,9 millones de bolivianos representa una respuesta directa a la crisis de confianza generada entre los consumidores tras los reportes de averías recurrentes en vehículos particulares y de transporte público.
El operativo de pago es uno de los mayores desembolsos por contingencias operativas registrados por la empresa en los últimos años. Aunque la mayoría de los casos ya han sido liquidados, las autoridades indicaron que el sistema permanecerá atento a los trámites que aún cumplen las etapas finales de validación. El impacto de esta medida busca estabilizar la relación con el sector transporte, uno de los más afectados por las irregularidades en la calidad del carburante.





