Economía
YPFB identifica tres causas de la mala calidad de la gasolina en Bolivia
La estatal petrolera dio por superada la crisis de calidad tras modificar contratos de importación y limpiar tanques de almacenamiento. El gobierno asegura que los nuevos controles garantizan un combustible seguro para el parque automotor.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) identificó tres factores técnicos que provocaron la distribución de combustible de mala calidad en nuestro país y aseguró que el problema fue resuelto de manera definitiva. El presidente de la estatal, Sebastián Daroca, afirmó que se aplicaron soluciones estructurales, incluyendo la modificación de contratos con proveedores internacionales y la limpieza de la infraestructura de almacenamiento.
“Hoy podemos decirlo con total certeza y con la frente en alto que la crisis de calidad de la gasolina es un capítulo que estamos cerrando definitivamente”, señaló Daroca durante una conferencia de prensa. El ejecutivo explicó que la empresa actuó con rapidez para corregir las fallas que afectaron a miles de conductores en las últimas semanas.
Factores técnicos y vacíos normativos
La primera causa identificada por las autoridades fue un vacío legal en el Decreto Supremo 4718. Esta norma regula la calidad del combustible en los surtidores, pero no establecía parámetros específicos para la gasolina base importada, la cual recorre trayectos de hasta 1.800 kilómetros desde los puertos de descarga hasta nuestras fronteras.
El segundo factor se originó en los tanques de almacenamiento de la estatal. Entre 2023 y 2025, estos depósitos operaron con niveles bajos de combustible, lo que generó procesos de oxidación y la acumulación de sedimentos y gomas. Cuando los tanques volvieron a llenarse tras la eliminación de la subvención y la estabilización de la demanda en diciembre pasado, estos residuos se removieron y se mezclaron con el producto despachado.
Finalmente, YPFB detectó la presencia de cicloolefinas —compuestos químicos inestables— en la gasolina importada. Al entrar en contacto con el oxígeno, estas sustancias produjeron gomas que obstruyeron inyectores y dañaron motores. Para mitigar esto, la empresa suscribió una adenda con la comercializadora Vitol para endurecer los límites de impurezas: las gomas se redujeron de 5 a 3 mg por cada 100 ml, y el manganeso bajó de 18 a 10 mg por litro.
Nuevas medidas de control y producción local
Como parte de la estrategia para evitar nuevos incidentes, la estatal petrolera dispuso inspecciones técnicas en los puntos de origen y la aplicación de aditivos especiales. Daroca subrayó que la gasolina que se distribuye actualmente en Bolivia es más controlada y segura, gracias a controles más estrictos en los contratos de importación.
Además, el gobierno busca reducir la dependencia de la importación de productos terminados. Para ello, se concretó la compra de un millón de barriles de petróleo crudo, que serán procesados en nuestras refinerías nacionales. Esta medida pretende incrementar la capacidad operativa de las plantas locales hasta en un 50%, permitiendo que una mayor parte del combustible consumido en el país sea producido internamente.
La crisis de la gasolina, que alcanzó su punto crítico a inicios de febrero, obligó al gobierno a implementar un mecanismo de compensación económica para los transportistas afectados. Aunque YPFB da por cerrado el episodio, los sectores sociales y políticos mantienen su vigilancia sobre el desempeño de los nuevos lotes de combustible que llegan a las estaciones de servicio.





