Economía
La digitalización y la informalidad redefinen los límites del sistema financiero
Expertos analizan el impacto de los pagos con QR y los desafíos estructurales que enfrenta el sector financiero ante la alta informalidad y la regulación vigente.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El sistema financiero boliviano atraviesa una transformación impulsada por la adopción masiva de pagos digitales y la expansión de las microfinanzas, aunque enfrenta barreras estructurales como la informalidad económica y la rigidez normativa. Durante el foro Diálogos al Café, especialistas del sector señalaron que, si bien la cobertura poblacional alcanza casi la totalidad del territorio, la inclusión efectiva sigue limitada por factores sociales y técnicos.
Marcelo Díez de Medina, director ejecutivo de la Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas (Asofin), explicó que las instituciones de microcrédito gestionan el 33 % de las operaciones totales del sistema, con un enfoque en pequeños comerciantes y microempresarios. A pesar de que el sector llega al 94 % de los municipios, la penetración en zonas rurales es de apenas el 30 % y persiste una brecha de género, ya que solo el 39 % de los prestatarios son mujeres.
Díez de Medina advirtió sobre un deterioro en los indicadores del sector debido al incremento de la mora y los efectos de los diferimientos de créditos. Según el ejecutivo, la presión normativa para cumplir con cuotas de cartera destinadas al sector productivo limita la flexibilidad del crecimiento financiero. "Las medidas de diferimiento han ocultado parte de la cartera en riesgo y desalentado la disciplina", señaló el director de Asofin.
El ascenso de los pagos digitales
La adopción de la tecnología QR ha desplazado a los métodos tradicionales en las transacciones de bajo valor. Jorge Basta, especialista en regulación y transformación digital, afirmó que este fenómeno replica tendencias regionales de países como Brasil y Argentina, donde la interoperabilidad ha fomentado la competencia y reducido costos operativos.
Este cambio tecnológico implica un declive irreversible del uso de cheques y obliga a las entidades a reorganizar su estructura operativa. Basta indicó que el foco del sistema financiero se ha desplazado hacia canales móviles e inmediatos, lo que genera una dualidad frente a las operaciones de alto valor, que todavía dependen de mecanismos convencionales.
Obstáculos estructurales e informalidad
A pesar de los avances tecnológicos, los analistas coincidieron en que el principal freno para la inclusión financiera es la estructura económica del país. Se estima que el 60 % de la economía se desarrolla en la informalidad, lo que excluye a millones de ciudadanos del acceso al crédito formal y reduce el impacto de la bancarización en la productividad nacional.
El marco regulatorio, basado en la Ley 393 de Servicios Financieros, fue objeto de cuestionamiento por imponer destinos obligatorios de cartera y criterios estáticos para la evaluación de riesgos. Estas condiciones, sumadas a la falta de infraestructura básica como conectividad a internet y caminos en áreas rurales, dificultan que la digitalización se traduzca en un beneficio equitativo para toda la población.
El foro concluyó que el sistema financiero se encuentra en una encrucijada donde la expansión del acceso no garantiza por sí sola una transformación económica. Los expertos sugirieron que, sin una revisión de las reglas de evaluación de riesgo y los incentivos para el sector de microfinanzas, los avances logrados en la última década podrían enfrentar un periodo de estancamiento.





