Economía
El embajador de Francia critica a BoA por deficiencias en el servicio
El diplomático Olivier Fontan denunció irregularidades y falta de atención al cliente en la aerolínea estatal. El gobierno designó a un nuevo gerente para buscar rentabilidad.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El embajador de Francia, Olivier Fontan, denunció el lunes una serie de irregularidades en el servicio de la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA). El diplomático señaló que la empresa incurrió en un "desprecio total hacia el cliente" tras la reprogramación de un vuelo sin previo aviso y el retraso de 24 horas en la entrega de equipajes, lo que reabre el debate sobre la eficiencia de la principal operadora aérea del país.
Fontan relató que su vuelo estaba programado para el domingo a las 09:00. Al intentar realizar el registro digital el día anterior, el pasajero constató que el horario había sido modificado para las 11:00 sin que mediara comunicación oficial por parte de la aerolínea. "La empresa nunca informó ni avisó", señaló el embajador en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, donde calificó la situación como una muestra de irresponsabilidad e incompetencia.
Al llegar a su destino, el equipaje de los pasajeros no fue entregado. Según el relato de Fontan, la atención en los mostradores de reclamo fue insuficiente, con solo dos funcionarios disponibles para procesar las quejas de los usuarios afectados. Aunque inicialmente se les informó que las maletas llegarían en un vuelo nocturno, la entrega final se concretó recién a las 11:00 del lunes. El diplomático cuestionó si el nivel de fallas operativas podría calificarse incluso como sabotaje, ante la falta de explicaciones o disculpas por parte del personal.
Cambio de mando en la aerolínea estatal
Las críticas del embajador coinciden con un momento de transición en la cúpula de la empresa. El gobierno posesionó este lunes a Eduardo Valdivia como nuevo gerente general de BoA, con el encargo de revertir la crisis de imagen y operatividad que atraviesa la compañía. Valdivia asume el cargo en un contexto de constantes quejas por retrasos y cancelaciones que han afectado la regularidad del transporte aéreo nacional en los últimos meses.
Durante el acto de posesión, las autoridades ratificaron que la aerolínea no será sometida a un proceso de privatización, que consiste en la transferencia de activos o gestión de una entidad pública al sector privado. El enfoque del Ejecutivo se mantiene en fortalecer la administración estatal para garantizar la conectividad del territorio nacional, a pesar de las críticas recurrentes de sectores civiles y diplomáticos.
"Queremos una empresa moderna, de la que todos los bolivianos estén orgullosos y, sobre todo, una empresa rentable", dijo Valdivia tras su juramento. La rentabilidad, entendida como la capacidad de la aerolínea para generar beneficios económicos que superen sus costos de operación, es uno de los principales desafíos para la nueva administración, dado que la empresa debe competir en un mercado con márgenes estrechos y altos costos de mantenimiento.
La gestión de la aerolínea estatal ha estado bajo escrutinio público debido a incidentes técnicos y una percepción de deterioro en la atención al usuario. El nombramiento de Valdivia busca estabilizar las finanzas de la compañía y mejorar los indicadores de puntualidad. El éxito de esta nueva etapa dependerá de la capacidad de la empresa para modernizar sus procesos de comunicación y logística, puntos críticos señalados por el embajador Fontan en su reciente experiencia.





