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Salud

El consumo de fresas reduce el riesgo cardiovascular y mejora el control glucémico

El cardiólogo Aurelio Rojas destaca las propiedades de las fresas para proteger el corazón y regular la insulina. El especialista recomienda ingerir entre ocho y 15 unidades diarias para obtener resultados óptimos.

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Frutas frescas en un mercado local: opciones para la salud cardiaca

Puntos clave de la noticia:

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El cardiólogo Aurelio Rojas señaló que las fresas representan la opción más eficaz para fortalecer la salud del corazón, por encima de otros alimentos tradicionalmente recomendados como el kiwi o la remolacha. Según el especialista, esta fruta posee propiedades específicas que actúan directamente sobre la inflamación vascular y el control metabólico, factores determinantes en la prevención de patologías cardíacas.

Rojas explicó que el beneficio principal de este alimento radica en la mejora de la resistencia a la insulina. Este proceso es fundamental para regular los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo y evitar alteraciones metabólicas. "Ayuda a controlar los picos de glucosa. Esto es muchísimo más importante de lo que crees, porque cada pico brusco de glucosa favorece la inflamación y el envejecimiento vascular y celular", afirmó el médico a través de sus canales oficiales de difusión.

El daño provocado por las fluctuaciones de azúcar no se limita a la diabetes. De acuerdo con el cardiólogo, el estrés constante en las paredes de las arterias debido a estos picos incrementa significativamente el riesgo de sufrir eventos coronarios. Al mantener una curva de glucosa más estable, las fresas actúan como un agente protector de la estructura interna de los vasos sanguíneos.

Regulación del peso y saciedad

Otro de los hallazgos destacados por Rojas es la interacción de los compuestos bioactivos de la fresa con la microbiota intestinal. Esta relación parece favorecer la liberación natural de GLP-1, una hormona esencial en la regulación del apetito y la gestión del peso corporal. En la actualidad, esta hormona es el centro de diversas investigaciones farmacológicas por su capacidad para inducir saciedad.

"Sus compuestos bioactivos y la interacción con la microbiota intestinal podrían estimular vías relacionadas con la liberación natural de GLP-1", señaló el especialista. Al promover una sensación de plenitud de forma natural, el consumo de fresas facilita el mantenimiento de un peso saludable, lo que reduce la carga de trabajo del sistema circulatorio y previene la hipertensión.

Reducción del estrés oxidativo

La capacidad antioxidante de las fresas es el tercer pilar de su beneficio cardiovascular. Rojas subrayó que el consumo frecuente de esta fruta ayuda a combatir el estrés oxidativo, uno de los principales aceleradores del envejecimiento prematuro del corazón. La evidencia científica sugiere que los marcadores inflamatorios en pacientes que integran fresas en su dieta diaria muestran una mejoría notable en comparación con quienes no lo hacen.

El médico precisó que la función vascular se ve optimizada gracias a estos componentes, permitiendo que las arterias mantengan su elasticidad y capacidad de respuesta. "Algunos estudios han demostrado mejoras en marcadores inflamatorios y en la función vascular en personas que consumen algo tan simple como las fresas con frecuencia", explicó el cardiólogo.

Respecto a la dosis recomendada, Rojas sugirió una ingesta diaria de entre 8 y 15 fresas, lo que equivale aproximadamente a una porción de entre 150 y 250 gramos. Esta cantidad asegura una concentración suficiente de nutrientes para generar un impacto positivo en la salud del corazón a largo plazo. En Bolivia, la disponibilidad de esta fruta en los mercados locales facilita que la población pueda adoptar este hábito preventivo como parte de una dieta equilibrada.