Salud
La OMS declara emergencia internacional por brote de ébola en el Congo
La Organización Mundial de la Salud emitió una alerta tras registrarse más de 100 muertes sospechosas por la cepa Bundibugyo. El brote se concentra actualmente en la República Democrática del Congo y Uganda.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional ante el avance de una cepa poco común de ébola en la República Democrática del Congo. Hasta la fecha, las autoridades sanitarias reportan más de 100 muertes sospechosas y cerca de 400 infecciones que se encuentran en proceso de certificación oficial.
La variante identificada es la Bundibugyo, una cepa que se ha limitado geográficamente a la República Democrática del Congo y Uganda. Este virus, cuyo nombre proviene de la región donde se detectó por primera vez en 2007, presenta una tasa de mortalidad de entre el 30 % y el 40 %, según un estudio global publicado en 2024. Aunque es menos letal que la cepa Zaire —que alcanza una mortalidad del 90 %—, los especialistas advierten sobre su peligrosidad.

Riesgos y sintomatología de la cepa Bundibugyo
El doctor Tom Frieden, exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, calificó este virus como "severo y potencialmente devastador" en declaraciones a la agencia Reuters. La transmisión ocurre mediante el contacto directo con fluidos corporales infectados, lo que facilita su propagación en entornos con protocolos sanitarios limitados.
Los síntomas iniciales son similares a los de una gripe común, incluyendo fiebre, fatiga, dolor muscular y de garganta. Sin embargo, el cuadro clínico puede evolucionar rápidamente hacia vómitos, diarrea, hemorragias internas y externas, y finalmente una insuficiencia multiorgánica. Actualmente, la medicina no cuenta con vacunas ni tratamientos específicos aprobados para combatir esta variante particular del ébola.
Esfuerzos de contención y respuesta médica
La comunidad científica evalúa el uso del fármaco antiviral experimental NV-387, que se encuentra en fase de ensayos clínicos, como una posible herramienta para frenar la letalidad de la cepa Bundibugyo. Ante la falta de una inmunización masiva, los organismos internacionales apuestan por medidas de contención primaria para evitar la expansión del brote fuera de las fronteras africanas.
La doctora Daniela Manno, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, señaló que el control de la epidemia depende de la detección rápida de casos, el aislamiento de pacientes y el rastreo estricto de contactos. Según la especialista, estas acciones fueron determinantes durante la crisis de ébola en África Occidental entre 2014 y 2016. La implementación eficaz de entierros seguros y la participación de las comunidades locales son, bajo su criterio, los pilares para mitigar el impacto de este nuevo brote.





