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Política

Canciller afirma que movilizaciones buscaban víctimas fatales para responsabilizar al Gobierno

El canciller Fernando Aramayo denunció actos de vandalismo en La Paz y aseguró que los manifestantes intentaron forzar enfrentamientos con desenlace fatal. La autoridad descartó negociar la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

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Canciller Aramayo ofrece declaraciones a un medio de comunicación.

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

El canciller de nuestro país, Fernando Aramayo, afirmó este martes que las movilizaciones registradas ayer en La Paz no alcanzaron su objetivo de generar víctimas fatales para responsabilizar a las fuerzas del orden y al Ejecutivo. Según la autoridad, los grupos de manifestantes buscaban provocar enfrentamientos de gravedad durante las protestas que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

"Ellos querían que se genere el famoso muerto para endilgarla a la policía, militares y al Gobierno, y esto no se ha dado", señaló Aramayo en declaraciones a radio Fides. El ministro condenó los niveles de violencia registrados en la sede de gobierno, donde sectores campesinos y afines al expresidente Evo Morales protagonizaron jornadas de tensión que derivaron en daños a la propiedad pública y privada.

Daños a la infraestructura y agresiones

Durante la jornada de protesta, diversos grupos atacaron puntos estratégicos de la ciudad. El canciller calificó de "hordas" a quienes destruyeron infraestructura de la empresa estatal Mi Teleférico y causaron destrozos en los juzgados del Palacio de Justicia. Los reportes oficiales indican que también se registraron saqueos a comerciantes locales y ataques contra vehículos de transporte público.

En cuanto a los heridos, se confirmó que un efectivo policial fue agredido en la línea azul del teleférico, mientras que varios periodistas y civiles que no participaban de las marchas resultaron afectados por la violencia. Aramayo cuestionó el ensañamiento contra los bienes comunes y el patrimonio de los ciudadanos paceños, citando específicamente los robos y la destrucción de mercadería en negocios particulares.

Postura sobre el diálogo y el orden constitucional

Respecto a una posible salida negociada al conflicto, el canciller sostuvo que la voluntad de diálogo de nuestras autoridades permanece vigente, aunque aclaró que existen límites institucionales. La autoridad descartó cualquier acercamiento con sectores que busquen interrumpir el orden constitucional o que utilicen la violencia como herramienta de presión política.

Aramayo fue enfático al señalar que la demanda de renuncia del presidente Paz es innegociable por considerarla un atentado contra el sistema democrático. "Eso es delito, el delito se castiga, el delito no se negocia. El delincuente responde ante la ley", afirmó el jefe de la diplomacia boliviana, al reiterar que los responsables de los desmanes deberán enfrentar procesos judiciales por los daños causados en la ciudad.