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El concepto de bienenvejecer desplaza la lucha contra la edad en España

Una nueva corriente en la industria del bienestar prioriza la salud integral sobre la estética juvenil. La experta Fátima Rachdan promueve el minimalismo y la personalización frente al consumo masivo de cosméticos.

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La farmacéutica Fátima Rachdan.GLOBE COMUNICACIÓN
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Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

Una nueva filosofía de salud denominada "bienenvejecer" gana terreno en España frente al concepto tradicional de antienvejecimiento, priorizando la optimización de la calidad de vida sobre la corrección estética de las arrugas. Fátima Rachdan, farmacéutica y fundadora de Fem Farmàcia en Barcelona, lidera este movimiento que aboga por un enfoque integrativo y minimalista en el cuidado personal, alejándose de las promesas de juventud eterna.

La propuesta de Rachdan, que cuenta con una comunidad digital de más de 80.000 seguidores, se basa en el rigor científico y la personalización. Según la experta, el modelo actual de consumo impulsa la compra de suplementos y cosméticos de forma impulsiva, lo que a menudo resulta contraproducente para el organismo. "Menos productos y más criterio", señaló Rachdan al explicar que muchas personas utilizan combinaciones de sustancias que pueden anular sus efectos entre sí.

Minimalismo y salud integrativa

El enfoque del bienenvejecer cuestiona la narrativa clásica de la industria cosmética que plantea una batalla constante contra el paso del tiempo. Rachdan propone que el objetivo no debe ser una apariencia joven de forma artificial, sino mantener la energía, la claridad mental y una salud física adecuada a cada etapa vital. Para la farmacéutica, este cambio de paradigma implica realizar una limpieza de los productos de cuidado personal para conservar únicamente lo que el cuerpo requiere de manera específica.

Uno de los pilares de este método es la comprensión de la piel como un órgano que refleja el estado de salud interno. Rachdan sostuvo que factores como el estrés crónico, los niveles elevados de cortisol y los problemas digestivos tienen un impacto directo en el aspecto cutáneo. En este sentido, la dermocosmética no puede limitarse a la aplicación de cremas externas, sino que debe complementarse con una gestión integral del bienestar emocional y físico.

El riesgo de la suplementación viral

La experta advirtió sobre la popularización masiva de suplementos alimenticios a través de redes sociales, un fenómeno que a menudo carece de supervisión profesional. Rachdan defendió que la suplementación debe basarse en análisis previos y necesidades individuales comprobadas. "No sirve de nada tomar un suplemento porque sea viral", afirmó, tras explicar que el consumo sin criterio profesional transforma la salud en una estrategia de marketing.

Su metodología de trabajo incluye asesorías donde se analizan variables como el descanso, los cambios hormonales y los hábitos diarios antes de sugerir cualquier tratamiento. El objetivo central es identificar las carencias reales de cada persona para evitar el exceso de productos innecesarios. Esta labor se complementa con el trabajo de nutricionistas y entrenadores para reforzar la idea de que la longevidad es el resultado de un estilo de vida coherente.

Finalmente, Rachdan subrayó que la longevidad no depende de soluciones inmediatas ni de productos de alto costo. Según la especialista, decisiones sostenibles como mejorar la calidad del sueño, gestionar el estrés y mantener una alimentación equilibrada tienen un impacto superior en la calidad de vida que cualquier tendencia de mercado. El futuro del cuidado personal, bajo esta óptica, reside en la aceptación del envejecimiento como un proceso natural que puede gestionarse con salud y dignidad.