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Tecnología satelital revela un templo de 2.600 años oculto en Egipto

Investigadores utilizaron radares y análisis electrotomográficos para localizar una estructura religiosa en la antigua ciudad de Buto. El hallazgo permite estudiar el periodo Saíta sin realizar excavaciones masivas.

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La tecnología satelital permitió detectar un templo oculto de 2.600 años bajo la ciudad egipcia de Buto.

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

Un equipo de arqueólogos identificó una estructura religiosa de 2.600 años de antigüedad en la antigua ciudad de Buto, en el delta del Nilo, mediante el uso de tecnología satelital y geofísica. El hallazgo en Egipto, localizado en el yacimiento de Tell el-Faraín, revela un edificio de 25 por 20 metros que permanecía oculto bajo densas capas de arcilla y limo. La investigación, publicada en la revista científica Acta Geophys, demuestra la eficacia de los métodos no invasivos en entornos geográficos donde el nivel freático dificulta las excavaciones tradicionales.

Innovación tecnológica en el delta del Nilo

La ciudad de Buto, antigua capital del Bajo Egipto, presentó desafíos logísticos durante décadas debido a la saturación de agua en sus suelos. Para superar estas barreras, los científicos emplearon un radar satelital capaz de detectar formas estructurales invisibles a simple vista. Complementaron esta técnica con un análisis electrotomográfico, un procedimiento que mide la respuesta del terreno a pequeñas corrientes eléctricas para generar un mapa tridimensional del subsuelo. Los datos permitieron identificar que el edificio fue levantado sobre un terreno nivelado con arena, lo que indica una planificación arquitectónica avanzada para la época.

Hallazgos del periodo Saíta

Tras procesar la información geofísica, el equipo realizó una excavación dirigida en un área de diez por diez metros. En este sector hallaron muros de adobe y una colección de artefactos vinculados a la Dinastía XXVI y al periodo Saíta. Entre los objetos recuperados figuran amuletos de las divinidades Isis, Horus, Taweret y Bes, además de representaciones de Wadjet, la cobra protectora de la región. Un amuleto que combina rasgos de babuino y halcón, junto a un escarabajo con el nombre del faraón Tutmosis III, refuerza la hipótesis de que el sitio funcionaba como un templo o residencia para sacerdotes encargados de rituales específicos.

Preservación del patrimonio y cambio climático

El uso de estas herramientas tecnológicas responde a la necesidad de proteger los vestigios arqueológicos ante la subida del nivel del agua y las inundaciones, fenómenos exacerbados por el cambio climático. La metodología aplicada en Egipto permite a los expertos decidir con precisión dónde intervenir, lo que reduce el costo de las campañas y minimiza el daño potencial a los yacimientos. Según señalaron los investigadores, este enfoque garantiza que el volumen de información enterrada se conserve para futuras generaciones mientras se obtienen datos críticos sobre la organización urbana y las prácticas religiosas de la antigüedad.

El descubrimiento en Buto se suma a una tendencia global donde la teledetección redefine el conocimiento de las civilizaciones antiguas. Al evitar la remoción masiva de tierra, la arqueología moderna logra integrar el estudio de la cultura material con la preservación del entorno natural en el delta del Nilo. Los resultados del estudio subrayan que la combinación de radar satelital y análisis electrogeofísico es fundamental para reinterpretar la historia oculta bajo el suelo egipcio sin agotar los recursos de los sitios históricos.