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Justicia de Nueva York ordena restitución de un Modigliani expoliado por nazis

Un juez dictaminó que la obra 'El hombre sentado con bastón' pertenece a los herederos de Oscar Stettiner. La pintura fue confiscada en París durante la ocupación alemana.

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Un juez de Nueva York ordena la restitución de la pintura ‘El hombre sentado con bastón’ de Modigliani a los herederos de Oscar Stettiner, víctima del saqueo nazi (Foto: Internet).

Puntos clave de la noticia:

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  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

Un juez del Tribunal Supremo de Nueva York dictaminó el viernes que una valiosa pintura de Amedeo Modigliani, confiscada por los nazis en París hace más de ocho décadas, debe ser devuelta a los herederos de su propietario original. El magistrado Joel M. Cohen determinó que la familia de Oscar Stettiner, un comerciante judío de antigüedades, posee el derecho legal sobre el retrato al óleo titulado "El hombre sentado con bastón" (1918), resolviendo así una disputa legal que se extendió por más de diez años en Estados Unidos.

Una disputa de décadas en el mercado del arte

La obra se encontraba en posesión de International Art Center, una sociedad controlada por la familia Nahmad, una de las dinastías de marchantes de arte más influyentes del mundo. Los Nahmad adquirieron la pieza en una subasta en 1996 por intermedio de Christie’s y la mantuvieron almacenada en Suiza durante años. A lo largo del proceso judicial iniciado en 2015, los demandados argumentaron que existían dudas razonables sobre si el cuadro en su poder era el mismo que perteneció a Stettiner antes de la ocupación alemana en Francia.

Sin embargo, el juez Cohen rechazó estos argumentos al señalar que los acusados no presentaron pruebas materiales que identificaran a cualquier otro propietario legítimo. Según el fallo, Stettiner poseía o tenía un derecho superior de posesión sobre la pintura antes de su incautación ilegal y nunca la entregó de manera voluntaria. El magistrado subrayó que las pruebas presentadas por los herederos demuestran una cadena de propiedad directa que vincula la obra con el saqueo nazi y una posterior venta forzada.

Antecedentes históricos y pruebas judiciales

El tribunal basó parte de su decisión en un fallo emitido en Francia en 1946. En aquel entonces, el propio Stettiner reclamó la devolución de la obra tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. Aunque la justicia francesa ordenó la restitución en esa época, el cuadro ya había sido vendido y su rastro se perdió temporalmente. Stettiner, quien poseía nacionalidad británica, falleció en Francia en 1948 sin haber recuperado la pieza, que llegó a ser valorada en 25 millones de dólares.

Philippe Maestracci, nieto de Stettiner, lideró la batalla legal junto a Mondex, una firma especializada en la recuperación de arte saqueado. James Palmer, fundador de Mondex, declaró que su cliente se encuentra satisfecho de que la búsqueda iniciada por su abuelo finalmente haya concluido con éxito. Palmer añadió que espera que David Nahmad cumpla con su compromiso previo de devolver la pintura una vez que existiera una orden judicial firme.

Impacto en el mercado internacional

Durante el litigio, la defensa de los Nahmad intentó desvincular a la familia de la sociedad International Art Center, aunque finalmente admitieron su control sobre la firma. David Nahmad sostuvo anteriormente que la adquisición se realizó de buena fe, argumentando que incluso prestó la obra al Museo Judío de Nueva York en 2004, una acción que, según él, no habría realizado de haber sospechado un origen ilícito.

El juez Cohen aclaró que, si bien la familia Stettiner fue engañada durante medio siglo sobre el paradero de la obra, esto no fue responsabilidad directa de los Nahmad, quienes no tuvieron contacto con el cuadro hasta 1996. El magistrado atribuyó la confusión a la información de procedencia errónea proporcionada en la subasta de los años noventa. Con este fallo, se cierra uno de los casos de restitución de arte más emblemáticos de los últimos años, reafirmando los derechos de las víctimas del expolio nazi sobre el patrimonio cultural legalmente reconocido como suyo.