Economía
Experto advierte que controles móviles son insuficientes para garantizar calidad de gasolina
El director del Instituto de Investigaciones Mecánicas de la UMSA señaló que las pruebas rápidas omiten parámetros críticos. Los laboratorios móviles no detectan residuos que dañan los motores.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El director del Instituto de Investigaciones Mecánicas y Electromecánicas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Jaime Sánchez, advirtió el sábado que los controles realizados con laboratorios móviles en estaciones de servicio no son suficientes para garantizar la calidad de la gasolina comercializada en el país. Según el experto, estas verificaciones, realizadas tras denuncias de choferes sobre combustible “desestabilizado”, solo ofrecen un análisis parcial.
Sánchez explicó que técnicos de la universidad acompañaron una inspección de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en un surtidor de la ciudad de El Alto. Aunque se emplearon equipos móviles para pruebas rápidas, el académico aclaró que este tipo de análisis no constituye un control de calidad integral. “Las pruebas rápidas no permiten asegurar la calidad de la gasolina ni garantizar un lote de combustible. Es un análisis muestral que solo mide algunos parámetros iniciales”, dijo Sánchez.
Riesgos mecánicos y parámetros omitidos
Uno de los problemas centrales identificados por la UMSA es que los laboratorios móviles no detectan elementos críticos como el manganeso ni la presencia de gomas. El manganeso es un aditivo metálico que, en exceso, puede provocar la formación de residuos sólidos dentro de la maquinaria. Por su parte, las gomas son compuestos químicos que tienden a precipitarse con el calor.
“Estas gomas se pegan en las culatas, en las cámaras de combustión y en los asientos de válvulas. Eso genera carbonilla que termina dañando los motores”, señaló Sánchez. El especialista indicó que ya existen reportes de fallas mecánicas recurrentes vinculadas al combustible en La Paz, Santa Cruz y otras ciudades del interior. Según su explicación, un análisis riguroso debe evaluar al menos 16 parámetros técnicos, incluyendo la viscosidad, la composición del octanaje —la medida de la capacidad antidetonante del combustible— y la presencia de azufre.
{{MEDIA_1}}Rezago tecnológico frente a estándares internacionales
El académico subrayó que estos estudios de alta precisión deben realizarse en laboratorios especializados que cumplan con el reglamento vigente desde 2012, el cual se basa en normas internacionales de la Sociedad Americana de Ensayos y Materiales (ASTM). Sánchez enfatizó que los instrumentos portátiles actuales solo pueden medir indicadores de una primera etapa, insuficientes para confirmar la aptitud técnica del producto final.
La situación se ve agravada por un desfase en los estándares de refinación y distribución. Sánchez advirtió que el país mantiene un retraso tecnológico, operando con combustibles equivalentes a la norma Euro 2, una regulación de emisiones de los años noventa. En contraste, la mayoría de los mercados internacionales emplean normas Euro 5 o Euro 6, que exigen combustibles más limpios y eficientes.
“La gasolina tiene más de 150 componentes y su calidad depende del equilibrio entre ellos”, explicó el director. El cumplimiento de normativas más estrictas es, según el experto, la única vía para evitar el deterioro prematuro del parque automotor y asegurar un rendimiento energético adecuado a las necesidades actuales del transporte.





