Connect with us

Tecnología

El mal sueño aumenta las lesiones cerebrales vinculadas a la demencia

Un estudio en el Reino Unido vincula el insomnio y el exceso de sueño con lesiones cerebrales que aumentan el riesgo de demencia y deterioro cognitivo.

Publicado

El descanso se convierte en uno de los hábitos con mayor impacto en nuestra salud
00:00 00:00
00:00 00:00

Puntos clave de la noticia:

  • Dormir menos de siete horas o más de nueve se asocia con mayor volumen de lesiones en la sustancia blanca cerebral.
  • El insomnio y las siestas diurnas frecuentes contribuyen de forma independiente al deterioro cognitivo.
  • Las lesiones detectadas, llamadas hiperintensidades, son un marcador de envejecimiento vascular y riesgo de demencia.
  • La asociación entre mal sueño y daño cerebral se mantuvo tras ajustar por edad, sexo y factores cardiovasculares.
  • Mantener un descanso de entre siete y nueve horas ayuda a proteger la salud vascular del cerebro.

Un estudio realizado con 23.377 participantes del Biobanco del Reino Unido vinculó los problemas de sueño con un mayor volumen de lesiones en la sustancia blanca cerebral, un marcador del envejecimiento vascular asociado al riesgo de demencia. La investigación determinó que dormir menos de siete horas o más de nueve, sufrir insomnio y realizar siestas diurnas frecuentes son factores que contribuyen de forma independiente al deterioro de la salud cognitiva.

Los investigadores analizaron hábitos de sueño autodeclarados y los compararon con imágenes de resonancia magnética obtenidas, en promedio, nueve años después. Los resultados mostraron que quienes mantenían patrones de descanso deficientes presentaban mayores hiperintensidades de la sustancia blanca, que son pequeñas lesiones cerebrales vinculadas a alteraciones en la circulación sanguínea.

El análisis ajustó las variables por edad, sexo, hábitos de vida y factores de riesgo cardiovascular. A pesar de estos ajustes, la asociación entre la mala calidad del sueño y las lesiones cerebrales se mantuvo constante. Los autores del estudio señalaron que cada comportamiento negativo del sueño parece afectar al cerebro a través de mecanismos distintos, lo que refuerza la necesidad de un descanso equilibrado.

Las hiperintensidades de la sustancia blanca suelen aumentar con la edad, pero su presencia excesiva se relaciona directamente con un mayor riesgo de sufrir ictus y deterioro cognitivo. Según el reporte, el sueño desempeña un papel crítico en la protección de los vasos sanguíneos cerebrales y en los procesos de mantenimiento del sistema nervioso central.

Dormir de forma insuficiente o fragmentada favorece cambios que, con el tiempo, dañan la salud vascular del cerebro. Aunque el estudio no establece una relación de causa y efecto definitiva, aporta evidencia sobre cómo el descanso influye en la integridad estructural del órgano.

Los expertos recomiendan mantener un rango de sueño de entre siete y nueve horas por noche y tratar clínicamente los cuadros de insomnio. Estas medidas, de acuerdo con las conclusiones de la investigación, son fundamentales para reducir el riesgo de demencia en el futuro y preservar el bienestar diario.

Este contenido ha sido elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y supervisado por el equipo de Metro.