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Sociedad

El regreso a clases revela un aumento en la ansiedad y el estrés infantil

Especialistas en salud mental reportan un incremento significativo en la demanda de atención para niños y adolescentes al comienzo del período escolar, citando ansiedad y estrés como las principales causas.

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Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

El inicio del año escolar ha traído consigo un notable aumento en la demanda de atención psicológica infantil. Centros especializados y consultorios privados han registrado un crecimiento significativo en las consultas relacionadas con ansiedad, estrés escolar y somatizaciones físicas en niños y adolescentes durante las primeras semanas de clases. Aunque la situación no es nueva, este año ha cobrado especial relevancia debido a la intensidad de los casos y la percepción de una falta de recursos en muchos centros educativos para atender esta problemática.

Los expertos señalan que el periodo de adaptación al inicio del curso escolar suele durar entre dos y cuatro semanas, dependiendo de cada niño y su entorno. Recomiendan transformar esta etapa en una experiencia positiva, validando las emociones de los menores y abordando el tema con naturalidad.

Principales causas del malestar

Entre los factores que contribuyen al malestar emocional de los estudiantes destacan la ruptura brusca de la rutina de vacaciones y la adaptación a nuevos horarios, así como la presión académica, que en muchos casos se ve agravada por expectativas elevadas. Los entornos escolares con recursos limitados también figuran como una causa importante. Psicólogos infantiles señalan que los síntomas más comunes son insomnio, irritabilidad, dolores de estómago, retraimiento social y episodios de llanto o agresividad. En adolescentes, también se observan crisis de identidad, aislamiento y baja autoestima.

Familias y recursos escolares

Las familias, por su parte, reportan sentirse desbordadas ante esta situación. Numerosos centros educativos carecen de servicios de orientación psicológica permanentes, y los sistemas públicos de salud mental a menudo presentan largas listas de espera, lo que obliga a muchos padres a recurrir a atención privada y agrava la brecha socioeconómica en el acceso al bienestar emocional infantil.

Recomendaciones de los expertos

Los especialistas recomiendan establecer rutinas suaves desde finales del periodo vacacional, validar las emociones de los niños sin minimizarlas y crear espacios de diálogo familiar donde los menores puedan expresar sus miedos. Aconsejan también evitar una sobrecarga de actividades extraescolares durante las primeras semanas del curso.

Además, hacen un llamado a las administraciones para reforzar los equipos de orientación educativa en los colegios, con el objetivo de prevenir problemas más graves a largo plazo. Según una psicóloga infantil, "la vuelta a clases es un proceso emocional complejo que activa emociones intensas. Algunos niños lo verbalizan, otros lo somatizan". Añade que la familia puede ayudar estableciendo rituales y preguntando cómo se sienten, en lugar de juzgar.

El malestar emocional no es un fenómeno aislado. Diversas organizaciones de salud mental advierten que, si no se toman medidas estructurales, se podría enfrentar una generación con problemas de salud mental crónicos desde edades tempranas. La salud emocional de los estudiantes debe convertirse en una prioridad educativa y sanitaria.