Connect with us

Política

La Iglesia y la Defensoría exhortan al diálogo ante la crisis política

Ambas instituciones instaron al gobierno y a los sectores movilizados a deponer posiciones intransigentes. Las protestas cumplen un mes con pedidos de renuncia presidencial y desabastecimiento en las ciudades.

Publicado

Marcha contra el gobierno, el miércoles de la semana pasada /Internet
00:00 00:00

Puntos clave de la noticia:

La Iglesia católica y la Defensoría del Pueblo emitieron un pronunciamiento conjunto en el que exhortan al gobierno y a los sectores movilizados a establecer un diálogo inmediato como única vía para pacificar nuestro país. El pedido surge en un momento de alta tensión, marcado por el rechazo de las organizaciones sociales a las convocatorias de acercamiento oficial.

“Exhortamos firmemente a todos los sectores involucrados en el actual escenario de tensión a deponer posiciones duras y a reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo”, señala el documento difundido este domingo. Ambas instituciones reafirmaron que el entendimiento constructivo es la herramienta legítima para resolver la crisis y garantizar la convivencia pacífica entre nosotros.

Rechazo a las negociaciones

El pronunciamiento se conoció luego de que la Central Obrera Boliviana (COB) resolviera en un cabildo rechazar cualquier acercamiento con el Ejecutivo. La organización matriz de los trabajadores mantiene su exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz, aunque determinó habilitar corredores humanitarios para el paso de ambulancias, cisternas de oxígeno y vehículos de emergencia.

En la misma jornada, la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari decidió no asistir al diálogo convocado por las autoridades y ratificó la continuidad de los bloqueos de caminos. Esta postura profundiza el aislamiento de las principales ciudades del occidente del país.

Un mes de conflicto y desabastecimiento

Las movilizaciones en Bolivia cumplen hoy 30 días desde su inicio. Lo que comenzó como una demanda de la COB por un incremento salarial del 20 % derivó en un conflicto multidimensional. Posteriormente, el sector campesino se sumó a las protestas en rechazo a la Ley 1720 de Reconversión de Tierras, norma que ya fue abrogada por el gobierno hace algunas semanas.

A pesar de la anulación de la ley, los sectores movilizados radicalizaron sus medidas y unificaron su pedido en torno a la dimisión del jefe de Estado. Actualmente, los bloqueos afectan con severidad a La Paz y El Alto, ciudades que enfrentan serias dificultades en el abastecimiento de combustible, alimentos e insumos médicos críticos como el oxígeno medicinal.

El comunicado de la Iglesia y la Defensoría subraya que el tejido social se encuentra en riesgo y que los acuerdos sostenibles solo podrán alcanzarse si se escuchan las necesidades mutuas en un marco democrático. Por el momento, no se ha fijado una nueva fecha para el acercamiento entre las partes en conflicto.