Política
Defensoría del Pueblo advierte que el uso de la fuerza generará violencia incontrolable
El defensor Pedro Callisaya instó al Gobierno y a los sectores movilizados a retomar el diálogo para evitar un escenario de confrontación. Advirtió que el país se encuentra al borde del abismo ante la persistencia de 91 puntos de bloqueo.
Puntos clave de la noticia:
- El defensor del Pueblo afirma que el diálogo es la única salida a la crisis y que el uso de la fuerza pública puede desatar una violencia imprevisible.
- Existen 91 puntos de bloqueo activos en seis departamentos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
- La Defensoría y la Iglesia católica buscan un acercamiento entre el Gobierno y los sectores movilizados, aunque las negociaciones están estancadas.
- Avances previos en el diálogo se frustraron por declaraciones oficiales y acciones que aumentaron la desconfianza de los manifestantes.
- La falta de canales de negociación y la persistencia de los bloqueos ponen en riesgo la estabilidad democrática del país.
El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, reiteró este lunes que la única salida a la crisis política y social en nuestro país es el diálogo, y advirtió que el uso de la fuerza pública solo provocará una escalada de violencia de consecuencias imprevisibles. La declaración surge en un momento crítico, con 91 puntos de bloqueo activos en seis departamentos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Durante una entrevista matutina, Callisaya explicó que la Defensoría y la Iglesia católica mantienen la esperanza de concretar un acercamiento entre el Gobierno y los sectores movilizados, pese al estancamiento de las negociaciones tras la decisión de la Central Obrera Boliviana (COB) y los campesinos de la federación Túpac Katari de mantener sus medidas de presión.
"Necesitamos la voluntad de las partes en comunidad. La otra opción es la fuerza. La fuerza genera violencia y una escalada que nadie sabe dónde puede llegar", señaló el defensor, quien subrayó que un eventual estado de excepción arrojaría resultados inciertos y no resolvería los problemas de fondo que motivan las protestas.
Acercamientos y desconfianza
Callisaya reveló que existieron acercamientos previos que no fueron de conocimiento público, logrando incluso una agenda tentativa de cinco puntos. Sin embargo, este avance se vio truncado por declaraciones de autoridades gubernamentales que no facilitaron un ambiente propicio y por acciones que incrementaron la desconfianza entre los movilizados.
Según el defensor, la actual dinámica de confrontación ha profundizado las fracturas sociales en Bolivia, colocando a la nación en una situación de extrema fragilidad. "Es realmente seria la situación y puede provocar, por una palabra mal dicha o una acción mal ejecutada, un desenlace no querido para nadie", afirmó.
Impacto de las movilizaciones
El conflicto, que comenzó en mayo con demandas salariales de la COB, ha escalado hasta convertirse en una protesta nacional con tintes políticos. Hasta la mañana de este lunes, el reporte oficial de transitabilidad muestra que Cochabamba es el departamento más afectado con 31 puntos de bloqueo, seguido por La Paz con 20, Potosí con 14, Oruro con 13, Chuquisaca con diez y Santa Cruz con tres.
Ante este panorama, las autoridades defensoriales insisten en que las partes deben deponer posiciones intransigentes. Para la Defensoría, la persistencia de los bloqueos y la falta de canales oficiales de negociación acercan al país a un escenario de incertidumbre que afecta directamente la estabilidad democrática y la convivencia entre los bolivianos.
