Política
COD de Tarija rechaza pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz
La dirigencia sindical tarijeña se desmarcó de la Central Obrera Boliviana y solicitó la mediación de la Iglesia católica. Los trabajadores descartaron bloqueos y aseguraron que su movilización no apoya a Evo Morales.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La Central Obrera Departamental (COD) de Tarija anunció este viernes que no se sumará al pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz, una postura que marca una ruptura con la línea de acción de la Central Obrera Boliviana (COB). El sector laboral tarijeño optó por exigir la instalación inmediata de un diálogo mediado por la Iglesia católica para atender sus demandas, con el fin de evitar acciones que puedan derivar en una desestabilización política en nuestro país.
Jaime Ortiz, secretario ejecutivo de la organización sindical en Tarija, explicó que la dimisión del mandatario no representa una solución viable para el actual conflicto social que atraviesa Bolivia. Según el dirigente, la organización busca preservar la institucionalidad democrática mientras presiona por soluciones a sus necesidades sectoriales. Ortiz exhortó al Ejecutivo a convocar a las partes en conflicto bajo la supervisión eclesiástica, a la que considera un interlocutor válido para dar garantías a los representantes sindicales.
Rechazo a los bloqueos y distancia política
La dirigencia departamental confirmó que, a diferencia de otras regiones, no procederá al bloqueo de carreteras, una medida que suele paralizar el comercio y el transporte en nuestro territorio. En su lugar, los trabajadores realizarán una marcha de protesta el próximo lunes. Ortiz fue enfático al aclarar que esta movilización tiene un carácter estrictamente reivindicativo y no pretende respaldar la marcha encabezada por el expresidente Evo Morales.
"No es para apoyar a la marcha de Evo Morales, sino es una medida de reivindicación para la atención de nuestras demandas", señaló el dirigente. Ortiz añadió que el gobierno central tiene el plazo del fin de semana para analizar su estrategia de acercamiento con los sectores sociales y evitar que el descontento se profundice entre nosotros.
Por su parte, el exdirigente de la COD, Ray Ernesto Amador, coincidió en que las demandas laborales deben mantenerse alejadas de intereses partidarios. Amador recordó que en enero de este año ya se aprobaron incrementos al salario mínimo y otros beneficios para los sectores con menores ingresos. Bajo esta premisa, instó a que la lucha sindical no sea instrumentalizada por agendas políticas externas, como ocurrió en gestiones pasadas, y que se enfoque en la defensa genuina del sector asalariado.
Advertencias desde el Ejecutivo
Esta postura de la COD tarijeña surge en un momento de alta tensión institucional. El presidente Paz advirtió recientemente que los sectores que intenten afectar la democracia enfrentarán procesos judiciales y podrían terminar en prisión. El mandatario calificó a quienes impulsan las protestas nacionales como actores del pasado que buscan destruir el orden constitucional en Bolivia.
Paralelamente, el gobierno sostuvo que existen planes financiados por sectores irregulares para desestabilizar la gestión actual a través de dirigentes que calificó de corruptos. Ante este escenario, la decisión de la COD de Tarija de priorizar el diálogo y rechazar la violencia en las carreteras representa un giro en la dinámica de las movilizaciones que afectan a nuestra economía y convivencia social.





