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Inundaciones en el municipio colombiano de Ocaña dejan más de mil damnificados
El desbordamiento del río Tejo afectó a más de 200 viviendas y provocó el desplazamiento de cientos de familias en Norte de Santander. Las autoridades mantienen la alerta máxima en la región ante la persistencia de las lluvias.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El desbordamiento del río Tejo en el municipio de Ocaña, Colombia, dejó más de mil personas damnificadas y al menos 200 viviendas afectadas tras las intensas lluvias registradas la noche del jueves, según informaron las autoridades locales. La emergencia, que impactó tanto áreas urbanas como rurales del departamento de Norte de Santander, movilizó a organismos de socorro para la evacuación de familias y la remoción de escombros en los sectores más críticos.
Impacto en la infraestructura y población
El aumento del caudal provocó daños generalizados en los barrios La Costa, El Molino, La Favorita, Las Delicias, 20 de Julio, Tejarito, La Modelo y La Gloria, además de la vereda Espíritu Santo. De acuerdo con el recuento de daños de la Alcaldía de Ocaña, la fuerza del agua destruyó vehículos y viviendas, algunas de las cuales fueron declaradas con pérdida total. Cerca de 12.000 habitantes permanecen en estado de alerta o han sido evacuados de forma preventiva ante la posibilidad de nuevas crecientes.
Aunque los reportes iniciales indicaban daños menores, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, confirmó que más de 250 familias sufrieron pérdidas considerables. El censo oficial de damnificados continúa en desarrollo y las autoridades locales no descartan que la cifra de afectados aumente a medida que se consolida la información en las zonas de difícil acceso.
Respuesta institucional y coordinación
El Consejo Municipal de Gestión del Riesgo activó protocolos de emergencia en coordinación con el Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil, la Cruz Roja, el Ejército Nacional y la Policía. Las labores se han centrado en la atención humanitaria inmediata y el uso de maquinaria pesada para despejar el lodo y los sedimentos que bloquean las principales vías de comunicación del municipio.
El gobernador Villamizar dispuso el apoyo de las secretarías de Riesgos y Ambiente para acelerar la distribución de suministros básicos. El mandatario señaló a través de sus canales oficiales que se trabaja en el acompañamiento de las familias que perdieron sus medios de vida. En paralelo, la Policía y el Ejército colaboran en el drenaje de agua acumulada en las zonas residenciales más impactadas por el desbordamiento.
Riesgo persistente en la región
Las autoridades buscan instalar un Puesto de Mando Unificado (PMU) para centralizar la toma de decisiones y coordinar las acciones de recuperación a mediano plazo. Según informes oficiales, 10 municipios de Norte de Santander se encuentran en alerta máxima debido a la continuidad de la temporada de lluvias en el territorio colombiano.
El despliegue institucional actual busca restaurar las condiciones de habitabilidad en Ocaña, mientras se evalúan soluciones técnicas para la protección del cauce del río Tejo. El objetivo primordial de las autoridades es prevenir futuras tragedias similares mediante el reforzamiento de las riberas y la reubicación de familias que habitan en zonas de alto riesgo no mitigable.





