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La Asociación Americana del Corazón establece nueve pautas para la salud cardiovascular
La Asociación Americana del Corazón presentó una guía de nueve puntos para reducir riesgos cardíacos mediante la alimentación. El documento prioriza el consumo de vegetales y la eliminación de productos ultraprocesados.
Puntos clave de la noticia:
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- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) publicó en Estados Unidos una serie de nueve pautas nutricionales diseñadas para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El organismo enfatizó la necesidad de equilibrar la ingesta calórica con la actividad física como pilar fundamental para mantener un peso saludable y proteger el sistema circulatorio.
De acuerdo con el informe de la organización, uno de los ajustes más críticos consiste en adaptar el consumo de alimentos al gasto energético individual. Los expertos señalaron que el equilibrio entre lo que se ingiere y el nivel de ejercicio diario es determinante para evitar el sobrepeso, un factor de riesgo directo para las patologías del corazón. Asimismo, la guía recomienda priorizar una amplia variedad de frutas y verduras en la dieta cotidiana. Los especialistas de la AHA sugirieron consumir un mínimo de tres piezas de fruta y dos de verdura al día, buscando diversidad en texturas y colores para garantizar la obtención de distintos nutrientes.
La elección de los carbohidratos también ocupa un lugar central en las recomendaciones. La asociación indicó que los alimentos integrales deben ser una prioridad frente a los granos refinados. Productos como el pan integral, el arroz integral y la avena son opciones ideales para integrar en el régimen alimenticio diario. Estos alimentos conservan la fibra y los nutrientes esenciales que se pierden durante los procesos de refinamiento industrial.
Proteínas y grasas saludables
En cuanto al consumo de proteínas, la AHA instó a diversificar las fuentes, otorgando mayor relevancia a las de origen vegetal. Las legumbres, los frutos secos y las semillas se presentan como alternativas que favorecen la salud cardiovascular. En caso de optar por proteínas animales, el organismo recomendó elegir cortes magros de carne roja, evitar estrictamente las carnes procesadas y limitar el tamaño de las porciones para reducir la ingesta de grasas saturadas.
Respecto a las grasas, el informe técnico subrayó que estas son esenciales para el organismo, pero deben ser predominantemente insaturadas. La recomendación es reemplazar grasas sólidas, como la mantequilla o aquellas de origen animal, por aceites vegetales líquidos, con especial énfasis en el aceite de oliva. Este cambio ayuda a mantener niveles adecuados de colesterol en la sangre y previene la obstrucción de las arterias.
Restricciones y productos procesados
La guía establece una advertencia severa contra los productos ultraprocesados. La AHA explicó que el consumo de alimentos que se alejan significativamente de su estado natural tiene un impacto negativo directo en el organismo. Estos productos suelen contener altos niveles de aditivos que comprometen la salud del corazón a largo plazo. En este sentido, los azúcares añadidos en bebidas y alimentos sólidos deben minimizarse al máximo. Los expertos sugirieron que los consumidores aprendan a identificar estos componentes en las etiquetas de los productos antes de adquirirlos.
El control del sodio es otro de los puntos críticos del documento. La asociación señaló que cuanto menor sea el consumo de sal, mejores serán los resultados para la presión arterial. Como alternativa para sazonar las comidas, propusieron el uso de hierbas, especias o limón, lo que permite mantener el sabor sin los riesgos asociados al sodio. Finalmente, sobre el consumo de alcohol, la recomendación es evitarlo por completo. La organización señaló que lo ideal es no iniciar su consumo y, en caso de hacerlo, debe limitarse a cantidades pequeñas y ocasiones muy esporádicas para no comprometer la estructura y función del músculo cardíaco.





