Farándula
Arturo Pérez-Reverte: “El ser humano sigue siendo un hijo de puta”
El escritor español presentó en Buenos Aires la octava entrega de la saga de Alatriste y reflexionó sobre la decadencia de Occidente y el oficio literario.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El escritor español Arturo Pérez-Reverte presentó en la Feria del Libro de Buenos Aires su más reciente novela, Misión en París, la octava entrega de la saga del capitán Alatriste. Durante su estancia en Argentina, el autor y académico de la lengua analizó la naturaleza humana, el estado actual de la literatura y las tensiones políticas que rodean la memoria histórica en España.
“El ser humano no ha cambiado; sigue siendo un hijo de puta al que a veces le sale la parte buena”, afirmó Pérez-Reverte en una entrevista con Infobae. El autor explicó que esta visión pesimista se traslada a su personaje más célebre, quien en esta nueva aventura se muestra “más oscuro” debido al propio proceso de envejecimiento del escritor. Según señaló, la vida es un proceso de demolición donde se pierden conceptos como patria o religión, quedando únicamente la dignidad, el valor y la lealtad.
Un homenaje a la literatura clásica
La nueva novela se sitúa cronológicamente un año después de los eventos de El puente de los asesinos (2011). En esta ocasión, Alatriste se traslada a La Rochela, centro de la resistencia hugonote frente a Luis XIII y el cardenal Richelieu. La obra incluye cameos de los personajes de Alejandro Dumas, como D’Artagnan y los tres mosqueteros, lo que Pérez-Reverte definió como un “acto de justicia lectora”.
“Yo soy un lector que accidentalmente, por ser lector, ha escrito”, explicó el autor, quien criticó la formación de las nuevas generaciones de narradores. “Ahora el mundo está lleno de novelistas que no han leído un libro en su vida. Me llaman autores jóvenes para preguntarme qué libros deben leer ahora que ya son novelistas”, sostuvo el escritor, para quien la lectura es la actividad fundamental por encima de la escritura.
La polémica sobre la memoria histórica
Pérez-Reverte también se refirió a la controversia generada en España tras la suspensión de unas jornadas sobre la Guerra Civil que él coorganizaba. El conflicto surgió cuando el autor David Uclés, ganador del premio Nadal 2025, rechazó participar por discrepancias con el enfoque del evento. Aunque el escritor evitó profundizar en el caso específico de Uclés, defendió su postura sobre la complejidad del conflicto bélico español.
De acuerdo con el autor de Línea de fuego, existe un intento actual por simplificar la contienda como un enfrentamiento de élites contra el pueblo. “La guerra fue mucho más compleja, donde hubo hijos de puta en todos los bandos”, señaló. Recordó que en su propia familia hubo combatientes en el bando republicano, pero enfatizó que la realidad del frente fue una “trampa” que dividió a familias enteras más allá de las ideologías.
Respecto a su etapa vital actual, a los 75 años, el autor describió la vejez no como indiferencia, sino como un “espectáculo fascinante” donde observa cómo se repiten los mecanismos de la historia que antes solo conocía por los libros. Pérez-Reverte concluyó que, aunque su carrera como corresponsal de guerra terminó hace décadas, sigue viendo la vida como una aventura marcada por la búsqueda de una ética práctica para resistir hasta el final.





