Cultura
La novela taiwanesa Taiwan Travelogue gana el Booker Prize Internacional 2026
La obra de Yang Shuang-zi se alzó con el prestigioso galardón literario tras explorar las tensiones coloniales y el poder de la traducción. El jurado destacó su estructura narrativa compleja que simula ser un diario de viajes japonés.
Puntos clave de la noticia:
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- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La novela Taiwan Travelogue, de la escritora taiwanesa Yang Shuang-zi, obtuvo el Booker Prize Internacional 2026, consolidándose como una de las obras más relevantes de la literatura contemporánea asiática. El libro, que ya había recibido el National Book Award a la Literatura Traducida en 2024, utiliza una estructura narrativa compleja para explorar las relaciones de poder, el colonialismo y la identidad a través de la mirada de una escritora japonesa en el Taiwán de 1938.
La trama presenta a Aoyama Chizuko, una novelista japonesa que recorre la isla junto a su traductora, O Chizuru. Bajo la apariencia de una crónica de viajes tradicional, la autora profundiza en la ocupación japonesa de Taiwán y en cómo los habitantes locales se vieron forzados a imitar a sus invasores. La relación entre ambas mujeres sirve como eje para cuestionar si los gestos de supuesta liberación por parte del colonizador son, en realidad, nuevas formas de imposición cultural.
Una estructura de capas narrativas
Yang Shuang-zi, seudónimo de la autora, diseñó la obra como un juego de espejos literarios. El libro se presenta al lector como si fuera la traducción al mandarín de una novela japonesa publicada originalmente en 1954 por la protagonista, Chizuko. Esta técnica, descrita por la crítica como una "muñeca rusa de traducciones", incluye posfacios y notas al pie de página de traductores tanto ficticios como reales, lo que genera una polifonía que desafía la percepción del lector sobre la veracidad histórica.
La traducción al inglés, realizada por Lin King, añade una capa adicional de complejidad. King señaló en el posfacio de la obra que debió consultar versiones en diversos idiomas para clarificar términos, destacando la ironía de trabajar sobre lo que se presenta como una traducción taiwanesa de un texto japonés que, en la realidad, fue escrito originalmente en mandarín por Yang.
El simbolismo de la resistencia cultural
La novela utiliza elementos cotidianos, como la gastronomía y la botánica, para ilustrar la tensión política de la época. Un punto central del relato es la presencia de los cerezos en flor, cultivados por los japoneses en la isla. La obra plantea la interrogante de cómo el sujeto colonizado debe relacionarse con la belleza o la infraestructura —como la red ferroviaria— impuesta por un régimen coercitivo.
El fallo del Booker Prize Internacional reconoce así una obra que no solo destaca por su calidad estética, sino por su capacidad de analizar cómo el lenguaje y la traducción pueden funcionar como herramientas de dominación o como actos de resistencia. El cierre de la novela sitúa a los personajes décadas después en Estados Unidos, evidenciando el tránsito de los imperios y la persistencia de la memoria cultural a través de las letras.



