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Cine

Dominga Sotomayor estrena en Cannes un drama sobre la maternidad imposible

La directora chilena presentó su nueva película inspirada en la novela de Pilar Quintana. La obra explora el duelo y la soledad a través del vínculo crudo entre una mujer y una perra.

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Fotograma de "La perra", película sobre la maternidad y el duelo
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Puntos clave de la noticia:

    La directora chilena Dominga Sotomayor presentó en Cannes su nueva película, La perra. La obra explora el duelo íntimo y una maternidad frustrada en una isla remota del sur de Chile. La historia sigue a Silvia, una mujer sin hijos que adopta a una cachorra por impulso. La relación entre ambas se vuelve un espejo de pérdidas y afectos enterrados. Sotomayor evita la imagen romántica del perro fiel y muestra un vínculo más crudo. El paisaje árido y el aislamiento refuerzan la soledad de la protagonista. La película está inspirada en la novela homónima de la colombiana Pilar Quintana. Sotomayor también habló sobre la precariedad del cine chileno. Destacó que la presencia en festivales de clase A es fruto de un esfuerzo colectivo sostenido. Y expresó su preocupación por los recortes al presupuesto cultural en Chile.

La directora chilena Dominga Sotomayor presentó en el Festival de Cannes su más reciente largometraje, La perra, una obra que explora el duelo íntimo y las complejidades de una maternidad frustrada. La película, estrenada en la prestigiosa sección Quincena de Cineastas, sitúa la acción en una isla remota donde la relación entre una mujer solitaria y un animal abandonado reabre heridas del pasado.

Inspirada en la novela homónima de la escritora colombiana Pilar Quintana, la cinta traslada la narrativa desde la selva tropical hacia la isla Santa María, un territorio ventoso en el sur de Chile. La trama sigue a Silvia, interpretada por Manuela Oyarzún, una mujer sin hijos cuya rutina se ve alterada por la llegada de Yuri, una cachorra que adopta por impulso. Según explicó Sotomayor, la historia aborda el encuentro entre una mujer en duelo con una maternidad que no fue y su intento por "domesticar lo indomesticable".

Una exploración del apego y la pérdida

A diferencia de las narrativas convencionales sobre la lealtad animal, Sotomayor buscó evitar la romantización del vínculo. La directora señaló que la película se aleja de la idea del perro como amigo fiel para ofrecer una visión más visceral y cruda. El comportamiento de la perra, que desaparece y eventualmente abandona a sus propios cachorros, actúa como un espejo de las dudas y tristezas de la protagonista respecto a su propia vida.

El entorno geográfico desempeña un papel fundamental en la narrativa. La aspereza del paisaje chileno y la sensación de aislamiento funcionan como una extensión del estado emocional de Silvia. Sotomayor describió el escenario como un lugar yermo y árido que refuerza la soledad de la mujer frente a sus sentimientos enterrados y el miedo a volver a experimentar afecto por otro ser.

El cine chileno frente a la precariedad

El regreso de Sotomayor al certamen francés ocurre en un contexto de reconocimiento internacional para el cine de Chile, que este año cuenta con dos producciones en distintas secciones del festival. Sin embargo, la cineasta advirtió sobre la fragilidad de la industria en su país de origen. "Tenemos una industria superprecaria", afirmó la realizadora, quien destacó que la presencia en festivales de clase A es el resultado de un esfuerzo colectivo sostenido y no de talentos aislados.

Sotomayor, quien fue la primera mujer en ganar el Leopardo a la mejor dirección en el Festival de Locarno en 2018, manifestó su preocupación por los recientes recortes al presupuesto cultural en Chile. La directora subrayó la necesidad de mantener el apoyo estatal para garantizar la continuidad de la producción cinematográfica nacional, señalando que la visibilidad exterior depende directamente de las políticas de fomento interno.