Tecnología
Estudio vincula el uso de pantallas a los 12 meses con retrasos cognitivos
Una investigación en Japón asocia la exposición prolongada a dispositivos digitales en bebés con dificultades posteriores en la comunicación y resolución de problemas. El riesgo de retraso aumenta proporcionalmente al tiempo frente a los monitores.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
Un estudio publicado en la revista científica JAMA Pediatrics determinó que el tiempo que los niños pasan frente a pantallas a los 12 meses de edad está relacionado con retrasos en áreas clave del desarrollo durante los años posteriores. La investigación, realizada en Japón, analizó a 7.097 parejas de madres e hijos para evaluar el impacto de los dispositivos digitales en el crecimiento cognitivo y motor.
Los investigadores del Proyecto Tohoku Medical Megabank clasificaron a los menores según su exposición diaria a pantallas al cumplir un año: menos de una hora, entre una y dos, entre dos y cuatro, y más de cuatro horas. Posteriormente, evaluaron el desempeño de los niños a los 2 y 4 años en cinco categorías: comunicación, motricidad gruesa, motricidad fina, resolución de problemas y habilidades sociales.
Impacto en la comunicación y el aprendizaje
El hallazgo principal del estudio establece una relación de dosis y respuesta: a mayor tiempo de exposición, mayor es la probabilidad de registrar un retraso en el desarrollo. Los datos indican que, a los 2 años, las asociaciones más críticas se presentaron en los dominios de comunicación y resolución de problemas. Estas tendencias se mantuvieron vigentes y significativas cuando los sujetos alcanzaron los 4 años de edad.
De acuerdo con el reporte, los niños expuestos a más de cuatro horas diarias de pantallas a los 12 meses presentaron un riesgo notablemente superior de sufrir retrasos en el lenguaje en comparación con aquellos que consumieron menos de una hora de contenido digital. Este patrón se repitió con distinta intensidad en el resto de las categorías de exposición analizadas por los especialistas japoneses.
Factores externos y limitaciones del hallazgo
A pesar de la contundencia de las cifras, los autores del estudio subrayaron que los resultados muestran una asociación estadística y no necesariamente una relación de causalidad directa. El informe señala que no es posible afirmar que las pantallas sean la causa única de estos retrasos, ya que existen variables intervinientes que podrían alterar los resultados finales.
Factores como el entorno familiar, el nivel socioeconómico de los padres y la calidad de la interacción con los cuidadores desempeñan un rol fundamental en el desarrollo infantil. Los investigadores explicaron que el tiempo frente a los dispositivos suele sustituir actividades esenciales para el crecimiento, como el juego físico, la comunicación verbal directa y la exploración del entorno circundante.
El estudio también reveló que no todas las áreas del desarrollo se ven afectadas de la misma manera. Mientras que las habilidades de comunicación y resolución de problemas mostraron las conexiones más consistentes con el uso de tecnología, otras áreas como la motricidad gruesa no presentaron resultados concluyentes a largo plazo. Este dato sugiere que el impacto de la tecnología es selectivo y afecta primordialmente a las funciones cognitivas superiores y del lenguaje.





