Política
Ocho países de la región respaldan al Gobierno ante crisis por bloqueos
Argentina, Chile y otros seis países expresaron su preocupación por el desabastecimiento en Bolivia. El comunicado conjunto rechaza cualquier intento de desestabilizar el orden democrático.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
Ocho gobiernos de la región manifestaron este jueves su preocupación por la crisis humanitaria que atraviesa nuestro país debido a las protestas y bloqueos de carreteras. En un comunicado conjunto, las cancillerías de Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú advirtieron que estas medidas de presión han derivado en el desabastecimiento de alimentos e insumos esenciales para la población boliviana.
El documento, difundido inicialmente por la Cancillería de Argentina y replicado aquí por el Ministerio de Relaciones Exteriores, establece una postura firme frente a la conflictividad social. "Rechazamos toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático y a alterar la institucionalidad del Gobierno constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, elegido democráticamente en las elecciones generales realizadas en 2025", señala el pronunciamiento oficial.
Respaldo institucional y denuncias de desestabilización
La declaración de los países vecinos surge en un momento crítico para nuestra economía y convivencia social. El gobierno del presidente Rodrigo Paz ha denunciado la existencia de un plan de desestabilización que, según las autoridades, estaría alentado por sectores afines al expresidente Evo Morales, con el apoyo de la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos Tupac Katari. El Ejecutivo ha llegado a señalar que estas movilizaciones contarían con financiamiento del narcotráfico, una acusación que ha sido rechazada por los sectores movilizados.
A pesar de que nuestras autoridades han atendido demandas de diversos grupos, como la abrogación de la Ley 1720 solicitada por sectores indígenas y mejoras para el transporte, los grupos más radicalizados han elevado sus exigencias hasta pedir la renuncia del mandatario. Ante este escenario, los ocho países firmantes exhortaron a los actores políticos y sociales a canalizar sus diferencias privilegiando el diálogo y el respeto a las instituciones.
Impacto de las movilizaciones
La radicalización de las protestas, que ya cumple dos semanas, mantiene una presión constante sobre las principales rutas de conexión nacional. Mientras en Cochabamba los maestros decidieron suspender temporalmente sus medidas a la espera de un acuerdo, en otras zonas como El Alto se han registrado incidentes de violencia, incluyendo agresiones a parlamentarios.
El pronunciamiento internacional concluye con un mensaje de solidaridad hacia el pueblo boliviano y un llamado urgente a la preservación de la paz social en nuestro territorio, en un contexto donde la justicia ya ha emitido fallos para ordenar el levantamiento de los cortes de ruta que impiden el libre tránsito.





