Política
El Gobierno descarta negociar con sectores que exigen la renuncia del presidente
El vocero presidencial afirmó que no habrá diálogo con los grupos que buscan interrumpir el orden democrático. La movilización liderada por Evo Morales prevé llegar a La Paz este lunes.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que el Gobierno no establecerá procesos de negociación con los sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Según la autoridad, estas medidas de presión buscan la ruptura del orden democrático en nuestro país y constituyen un intento de derrocar a una gestión legítimamente elegida.
Postura oficial ante la marcha evista
Al ser consultado sobre la movilización de sectores afines a Evo Morales, que partió de Caracollo el pasado martes 12 de mayo y planea ingresar a nuestra ciudad este lunes 18, Gálvez diferenció las demandas sociales de los objetivos políticos. El vocero señaló que existen grupos que se niegan a conversar y que cometen un delito al pretender acortar el mandato presidencial.
"Hay que diferenciar aquellos que vienen con propósitos políticos de ruptura del orden democrático, que se niegan a conversar y que están cometiendo un delito al pretender derrocar a un gobierno que es legítimamente elegido por el voto popular; con ellos no hay manera de dialogar", explicó el funcionario en conferencia de prensa.
A pesar de esta postura, el vocero aseguró que el Ejecutivo mantiene la convicción de que el diálogo y el trabajo son las vías para resolver los problemas en Bolivia. En ese sentido, indicó que las autoridades conversarán con quienes estén dispuestos a construir soluciones, pero mantendrán firmeza frente a quienes no respeten la Constitución Política del Estado.
Conflictos y procesos judiciales
Gálvez también vinculó las movilizaciones con la situación legal de algunos dirigentes. Según el vocero, existen personas acusadas de delitos graves que deben rendir cuentas ante la justicia, lo cual se suma a las intenciones de desestabilización política. El miércoles, la autoridad incluso sugirió vínculos entre quienes conspiran contra la democracia y el narcotráfico, aunque no presentó pruebas que sustenten dicha acusación.
La presión social contra el gobierno de Paz no se limita a la marcha que desciende desde el altiplano. La Central Obrera Boliviana (COB) y los Ponchos Rojos mantienen bloqueos de caminos en diversos puntos del país desde inicios de mes. Ambas organizaciones coinciden en el pedido de renuncia del primer mandatario, lo que ha agudizado el clima de tensión en el territorio nacional.
El Gobierno ratificó que se encuentra alineado con las organizaciones sociales que defienden los derechos ciudadanos, pero advirtió que no cederá ante las presiones de los sectores que hoy mantienen cercadas las principales rutas de nuestra economía.





