Política
Embajador de Irán aclara sus dichos sobre la capitalía de Bolivia
El diplomático Bahram Shahabeddin reconoció que sus palabras sobre Cochabamba fueron imprecisas tras una reunión con el canciller Fernando Aramayo.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El embajador de Irán en Bolivia, Bahram Shahabeddin, aclaró el viernes sus recientes declaraciones sobre la capitalía del país tras una reunión con el canciller Fernando Aramayo. El diplomático reconoció que sus palabras, en las que sugirió que Cochabamba debería ser la capital nacional, no fueron formuladas de la mejor manera y generaron malestar en diversos sectores políticos y regionales.
La controversia se originó durante la posesión del gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza. En ese evento, Shahabeddin afirmó que esperaba que, en el futuro, esa ciudad fuera la capital de Bolivia por su belleza y la amabilidad de su gente. La declaración provocó el rechazo inmediato de autoridades de Sucre, la capital constitucional, y de representantes legislativos que consideraron el comentario como una falta de tacto diplomático.
La explicación de la embajada
En un comunicado emitido por la legación iraní después del encuentro en la Cancillería, Shahabeddin explicó que su intención era resaltar el carácter de "Capital Cultural-Gastronómica" de Cochabamba. "Mis palabras, expresadas en tono de cortesía y reconocimiento cultural, no fueron formuladas de la mejor manera", señaló el diplomático en el documento oficial.
El embajador ratificó su respeto a la estructura institucional del Estado y precisó que reconoce a Sucre como la capital constitucional y a La Paz como la sede de gobierno. Asimismo, el funcionario mencionó la relevancia de Santa Cruz como centro económico, de Oruro como capital del folklore y de Tarija por su producción vitivinícola, en un intento por subsanar la sensibilidad regional causada por sus dichos previos.
Soberanía y principios diplomáticos
La reunión con el canciller Aramayo permitió abordar la tensión generada por el incidente. Según el reporte de la embajada, Shahabeddin reiteró el compromiso de su oficina con los principios del derecho internacional y el respeto a la soberanía nacional, bajo la premisa de la no injerencia en asuntos internos.
El gobierno no emitió declaraciones adicionales tras el encuentro, pero la publicación del comunicado oficial busca cerrar la polémica que marcó la agenda política durante los últimos días. El diplomático concluyó que su comentario fue un gesto de aprecio por la hospitalidad local que resultó en una interpretación errónea debido a la forma en que fue comunicado originalmente.





