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Keiko Fujimori avanza a segunda vuelta en Perú tras ajustar su estrategia
La candidata de Fuerza Popular accede al balotaje tras una campaña caracterizada por la reducción de errores estratégicos. El analista Iván Hurtado destaca la madurez de la postulante frente a la caída de otros aspirantes.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, accedió a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú tras consolidar una estrategia electoral basada en la reducción de errores tácticos y el distanciamiento de la confrontación directa, según el análisis de especialistas locales. Fujimori, quien postula por cuarta vez consecutiva tras sus derrotas en 2011, 2016 y 2021, logró superar en el tramo final de la votación a sus competidores más cercanos en el espectro de la derecha peruana.
El analista político Iván Hurtado señaló el domingo que la campaña de la hija del expresidente Alberto Fujimori se diferenció de sus intentos anteriores por una mayor madurez y el control de las ansiedades propias del proceso electoral. De acuerdo con Hurtado, el elemento determinante para el avance de la candidata no radicó en la calidad técnica de sus propuestas o en la conformación de sus equipos, sino en la ausencia de fallos estratégicos graves frente a la volatilidad de sus rivales.
El contraste con otros candidatos
El desempeño de Fujimori contrastó con el de Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular, quien se ubicó en el tercer lugar de la votación. Hurtado utilizó el caso de López Aliaga como un ejemplo de cómo la presión del entorno puede afectar una candidatura. El analista afirmó que el aspirante de Renovación Popular no fue capaz de escuchar a sus asesores y permitió que las reacciones impulsivas perjudicaran su postulación.
Días antes de los comicios, López Aliaga protagonizó incidentes en la región de Apurímac, donde insultó a ciudadanos que protestaban contra su presencia. Durante sus mítines, el candidato debió ser protegido por escudos policiales y paraguas para evitar agresiones. En cambio, Fujimori mantuvo una postura de menor confrontación, incluso intentando acercamientos con competidores que rechazaron formalmente sus propuestas de diálogo.
Resultados y denuncias de irregularidades
La evolución de las encuestas reflejó el ascenso de la candidata de Fuerza Popular en las semanas previas a la elección. En marzo, la encuestadora Datum situó a Fujimori con un 10,7% de intención de voto, superando por estrecho margen a López Aliaga. Al cierre de la jornada electoral, los datos de Ipsos le otorgaron un 16,6%, consolidando su paso a la etapa definitiva del proceso electoral peruano.
López Aliaga, quien quedó fuera del balotaje por una diferencia aproximada de 20.000 votos con el escrutinio al 95%, cuestionó la legitimidad del proceso. El candidato sostuvo que existió una estrategia criminal para perjudicar su postulación, a la que denominó "Plan Morrocoy". Según su declaración, se trató de una supuesta táctica para ralentizar el sufragio, aunque no presentó evidencias concretas que respalden la existencia de un fraude sistemático ante las autoridades electorales.
De cara a la segunda vuelta, Fujimori enfrenta el desafío de atraer al electorado independiente. Hurtado advirtió que captar el voto de los sectores que mantienen un rechazo histórico al fujimorismo representa una tarea compleja para la candidata, quien deberá definir sus alianzas en los próximos días para intentar alcanzar la presidencia en su cuarto intento.





