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Mundo

Argentina despliega fuerzas federales en la frontera con Bolivia ante amenaza de protestas

El gobierno argentino movilizó fuerzas de seguridad al paso fronterizo Aguas Blancas-Bermejo para prevenir movilizaciones de comerciantes informales bolivianos, cuya actividad fue interrumpida tras la clausura de un cruce no habilitado.

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Despliegue de efectivos de Gendarmería y Policías en frontera con Bolivia. Fuente: Internet.

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

Tensión en el paso Aguas Blancas-Bermejo

El gobierno de Argentina ordenó el despliegue de fuerzas federales en el paso fronterizo con Bolivia, en la zona de Aguas Blancas, en respuesta a la amenaza de protestas por parte de comerciantes informales bolivianos, conocidos como "bagalleros". La medida busca prevenir posibles bloqueos y desórdenes en la zona.

La tensión se intensificó después de que el Ministerio de Seguridad de Argentina clausurara una propiedad privada, denominada finca "Karina", que funcionaba como un paso no habilitado para el transporte de mercaderías a través del río Bermejo mediante embarcaciones precarias o "gomones". Esta acción interrumpió la principal fuente de trabajo para los comerciantes.

"Estamos en estado de emergencia porque nos cortaron el trabajo", afirmó Ángel Garzón, un representante de los bagalleros en Bermejo. Según Garzón, sus intentos de diálogo fueron respondidos con una fuerte presencia de la Gendarmería, la Prefectura Naval y la Policía del lado argentino. Advirtió que, de no encontrarse una solución, podrían recurrir a medidas de fuerza para exigir que se les permita reanudar sus actividades.

Postura oficial y el debate sobre la legalidad

Por su parte, el interventor de la Municipalidad de Aguas Blancas, Adrián Zigaran, confirmó que existe una "alerta máxima" y calificó la situación como una competencia del gobierno nacional. Según el funcionario, los comerciantes bolivianos exigen un nuevo lugar para operar, lo que, en su opinión, implicaría permitir la continuidad de una actividad que calificó de "contrabando".

"Los recibí el viernes y les comenté cuál es la situación. Primero, los gomones están prohibidos en Bolivia hace más de un año y lo que tienen que resolver es cambiar el medio de transporte", señaló Zigaran. Añadió que encontrar un nuevo punto de operación en territorio argentino es inviable, ya que la clausura de la finca buscaba precisamente erradicar esa actividad ilícita.