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Farándula

Universidad de Toronto revoca doctorado honorario a la cantante Buffy Sainte-Marie

La institución canadiense retiró la distinción tras cuestionamientos sobre la ascendencia indígena de la artista. El caso surge luego de una investigación periodística que reveló sus orígenes biológicos en Estados Unidos.

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La cantante ganó un premio Óscar por coescribir “Up Where We Belong”, tema central de la película An Officer and a Gentleman (archivo)

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

La Universidad de Toronto revocó esta semana el doctorado honoris causa en Leyes concedido en 2019 a la cantante y activista Buffy Sainte-Marie. La decisión del consejo rector de la institución canadiense responde a las dudas sobre la identidad indígena de la artista, quien durante seis décadas sostuvo ser de origen Cree. La universidad había otorgado el reconocimiento en mérito a su trabajo en las artes y su defensa de los derechos humanos, pero el proceso de revocación se inició tras una petición formal que cuestionó la veracidad de su biografía.

Sainte-Marie, de 85 años, es una figura central de la música norteamericana y ganadora de un premio Óscar por coescribir la canción “Up Where We Belong”. A lo largo de su carrera, lanzó 16 álbumes de estudio y compuso himnos antibelicistas como “Universal Soldier”. Su prestigio se cimentó en su supuesta pertenencia a la nación Cree y en su relato como víctima del “Sixties Scoop”, una política estatal en Canadá que separaba a niños indígenas de sus familias para entregarlos en adopción a hogares blancos.

La investigación que sacudió su carrera

En octubre de 2023, el programa de investigación The Fifth Estate, de la cadena canadiense CBC, publicó un reportaje que contradijo la versión oficial de la cantante. El trabajo periodístico reveló un certificado de nacimiento que indica que la artista nació en Massachusetts, Estados Unidos, bajo el nombre de Beverly Jean Santamaria, hija de padres italoamericanos blancos. Esta evidencia documental desmintió sus afirmaciones previas de ser de origen Algonquino o Mi’kmaw.

Sainte-Marie rechazó las conclusiones de la investigación y calificó las acusaciones como “profundamente dolorosas”. En un comunicado, aseguró que los antecedentes presentados incluían testimonios falsos de familiares con los que no mantiene relación. “Jamás he mentido sobre mi identidad”, declaró la artista. Según su versión, su madre adoptiva le transmitió su herencia indígena y le reveló que era adoptada, aunque admitió desconocer quiénes son sus padres biológicos.

Ante la controversia, el jefe en funciones de la Piapot First Nation, Ira Lavallee, solicitó públicamente en 2023 que la cantante se sometiera a una prueba de ADN para validar su ascendencia. Hasta la fecha, no se han divulgado resultados de ningún examen genético que respalde la versión de Sainte-Marie, lo que ha incrementado la presión sobre las instituciones que la premiaron.

Consecuencias institucionales en Canadá

La decisión de la Universidad de Toronto es el episodio más reciente de una serie de sanciones contra la reputación de la cantante. En enero de 2025, la gobernadora general Mary Simon canceló la Orden de Canadá otorgada a Sainte-Marie en 1997. Este es el máximo honor civil del país y su revocación es un hecho excepcional; la artista es una de las apenas nueve personas que han perdido esta distinción desde su creación en 1967.

Asimismo, en enero de 2026, la Universidad Dalhousie en Halifax también le retiró su grado honorario. La medida fue impulsada por estudiantes de la comunidad Mi’kmaw, quienes cuestionaron la ética de mantener el reconocimiento a una persona cuya identidad indígena es puesta en duda por registros oficiales. Para académicos como Audra Simpson, profesora de antropología política en la Universidad de Columbia, estas revocaciones son medidas apropiadas ante lo que consideran una apropiación de identidad.

Pese a la pérdida de sus títulos académicos y civiles, la industria musical canadiense mantiene una postura cautelosa. Sus siete premios Juno, su lugar en el Salón de la Fama de la Música Canadiense y su inducción al Salón de la Fama de Compositores permanecen vigentes. La Academia Canadiense de Artes y Ciencias de la Grabación no ha emitido pronunciamientos sobre la posibilidad de retirar estos galardones, que celebran su obra artística independientemente de su origen étnico.