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Farándula

J.M. Coetzee cuestiona el dominio imperial del inglés en la Feria de Buenos Aires

El Premio Nobel de Literatura presentó su nuevo libro en Argentina y reflexionó sobre la imposición de los idiomas mayoritarios en el mercado editorial.

Publicado

Coetzee en Buenos Aires: "Las lenguas nacionales se imponen desde arriba". (Fundacion El Libro)

Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

El escritor sudafricano y Premio Nobel de Literatura, John M. Coetzee, afirmó el martes en Argentina que su relación con el idioma inglés es de creciente ajenidad, calificando a esta lengua no como tiránica, sino como un instrumento imperial impulsado por la influencia cultural de Estados Unidos. Durante su participación en la Feria del Libro de Buenos Aires, el autor presentó Don de lenguas, una obra escrita en colaboración con la traductora y filósofa argentina Mariana Dimópulos.

Coetzee, conocido por obras como Esperando a los bárbaros y Desgracia, explicó que su distanciamiento de su lengua materna es un proceso gradual. "Crecí hablando inglés, pero luego, poco a poco, empecé a sentirme cada vez menos en casa con el inglés", señaló el autor ante una sala concurrida. Según el Nobel, esta sensación lo llevó a intentar subvertir las jerarquías lingüísticas de la industria editorial global, aunque con resultados que él mismo calificó como una derrota práctica.

La resistencia frente a la industria editorial

El trasfondo de esta reflexión se remonta a la publicación de su novela El polaco (2022). En un gesto político, Coetzee decidió que la versión en castellano fuera considerada el original y que las traducciones a otros idiomas se realizaran desde el texto de Dimópulos y no desde su manuscrito en inglés. Sin embargo, el mercado internacional rechazó la propuesta.

"Los editores en Polonia, Francia, Japón y otros países simplemente se negaron a traducir el texto de Mariana", explicó Coetzee. "Dijeron que el español no constituía el original. Solo porque sabían que yo tenía una historia de escribir en inglés, decidieron que el original tenía que estar en inglés". Tras ocho meses de estancamiento, el autor cedió y entregó el texto en inglés para permitir la circulación de la obra, un episodio que describe la rigidez de los procedimientos operativos y la ideología del sector editorial.

El inglés como herramienta técnica y no afectiva

A pesar de su dominio técnico del idioma, Coetzee aclaró que su escritura busca eliminar cualquier rastro de base cultural inglesa para facilitar la traducción. "Mi inglés es muy traducible. No tiene raíces culturales profundas. Escribo prosa, no escribo poesía. No puedo imaginar escribir poesía en inglés", afirmó. Para el autor, la verdadera conexión emocional con el lenguaje en su país de origen se encuentra en el afrikáans, a pesar de que el inglés es la lengua necesaria para operar en la arena intelectual sudafricana.

Por su parte, Mariana Dimópulos, quien participó mediante videollamada, sostuvo que el dominio global del inglés es un fenómeno histórico que podría verse alterado por el avance tecnológico. Según la filósofa, la expansión de la interpretación y traducción automática podría marcar el fin de la hegemonía de las llamadas "lenguas mayores" al facilitar la comunicación sin las restricciones actuales.

El autor continuará su agenda en Argentina con la presentación de El mal salvaje, un relato coescrito con Fabián Martínez Siccardi que conecta las historias de conquista en Sudamérica, Australia y África, reforzando su interés por las literaturas del sur y las periferias lingüísticas.