Farándula
La advertencia de Maimónides sobre la desinformación que recobra vigencia ocho siglos después
El filósofo cordobés Moshe ben Maimon anticipó en el siglo XII los peligros de la falsedad escrita y el escepticismo racional. Su rechazo a la astrología y la defensa de la evidencia científica resuenan en la era de los algoritmos.
Puntos clave de la noticia:
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- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
En el año 1194, el filósofo y médico Moshe ben Maimon, conocido como Maimónides, redactó una advertencia que hoy recobra relevancia ante el auge de la desinformación digital. Desde Egipto, el pensador nacido en Córdoba señaló que la palabra escrita no es garantía de veracidad, una postura que sentó las bases del escepticismo racional en la Edad Media.
"No consideres una prueba solo porque esté escrita en libros, pues el mentiroso que engaña con su lengua no dudará en hacerlo también con su pluma", escribió Maimónides en su documento conocido como la Epístola sobre la Astrología. El texto fue una respuesta a los rabinos del sur de Francia, quienes consultaron al sabio sobre la validez de los astros para determinar el destino humano.
El rechazo a la astrología como ciencia
Maimónides calificó a la astrología como una disciplina carente de base científica, a pesar de que en el siglo XII era aceptada por monarcas y autoridades religiosas. Según el filósofo, el conocimiento debe dividirse en tres categorías estrictas: lo demostrado por la razón, como las matemáticas; lo percibido por los sentidos a través de la observación; y lo aceptado por tradición religiosa.
Al situar la astrología fuera de estos pilares, el pensador desmanteló el argumento de autoridad de su época. En un contexto donde la antigüedad de un libro le otorgaba un carácter sagrado o incuestionable, Maimónides sostuvo que un error no deja de serlo por el simple hecho de estar plasmado en papel. Esta visión buscaba transformar a los lectores en sujetos activos frente a la información que consumían.
Un puente entre la fe y la razón
Nacido en 1135 en Al-Ándalus, Maimónides desarrolló gran parte de su obra en Fustat, el antiguo El Cairo, tras huir de la intolerancia religiosa en la península ibérica. En Egipto alcanzó el cargo de médico personal del sultán Saladino y lideró la comunidad judía local. Su obra cumbre, Guía de los perplejos, intentó reconciliar la fe con la filosofía aristotélica, bajo la premisa de que la razón es la herramienta fundamental para comprender la creación.
La muerte de su hermano en un naufragio, que resultó en la pérdida del patrimonio familiar, lo obligó a ejercer la medicina de manera profesional para evitar lucrar con sus enseñanzas religiosas. Esta labor clínica, sumada a su producción intelectual, lo consolidó como una de las mentes más influyentes de su tiempo.
Maimónides falleció en El Cairo en 1204. Sus restos fueron trasladados a Tiberíades, en el actual Israel, donde su tumba permanece como un sitio de referencia histórica. Su legado sobre la importancia de la evidencia frente al soporte físico de la información se mantiene como una brújula ante los desafíos de la comunicación contemporánea.





