Farándula
Artistas chicanos exhiben en México obras de resistencia frente a las políticas migratorias
La muestra AztLán, túnel del tiempo en el Palacio de Bellas Artes reivindica la identidad latina y denuncia el borrado histórico en Estados Unidos.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El Palacio de Bellas Artes de México inauguró la exposición AztLán, túnel del tiempo, la primera muestra de arte chicano en la programación oficial de este recinto, que busca rescatar la memoria de la comunidad mexicana en Estados Unidos frente a las políticas de deportación y criminalización. La exhibición, que permanecerá abierta hasta el 23 de agosto, reúne el trabajo de 33 artistas que utilizan el muralismo, el grafiti y la fotografía como herramientas de resistencia política.
Alexa Ramírez, artista mexicoestadounidense integrante del colectivo 3B Collective, afirmó que la obra busca confrontar los intentos de las administraciones estadounidenses por invisibilizar la presencia histórica de los latinos. Según Ramírez, el uso de la fotografía funciona como una respuesta a la vigilancia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). "Quieren borrar nuestra historia y dar a entender que nunca pasó, pero nosotros hemos estado ahí desde antes", señaló la artista durante la presentación de la muestra.
Memoria familiar y fractura social
La propuesta artística de Ramírez se centra en la recuperación de archivos familiares como un acto de preservación ante un sistema que, según su testimonio, ignora la relevancia de estas historias. La artista, residente en Los Ángeles, explicó que la separación de familias por deportaciones masivas —que durante el segundo mandato de Donald Trump alcanzaron casi las 190.000 personas— es un mecanismo para restar poder político a la comunidad latina.
"La separación de las familias siempre ha ocurrido, la diferencia es que ahora la violencia es directa, ya no sucede solo dentro de las cortes o a puertas cerradas", explicó Ramírez. La creadora enfatizó que la intención de borrar la historia de la comunidad en Estados Unidos es una constante política que precede al siglo XX, incluso mediante la negación de que territorios como California formaron parte de México hasta 1848.
Antecedentes y deuda histórica
La exhibición realiza un recorrido por los precursores del movimiento, incluyendo el trabajo del colectivo Asco, que en la década de 1970 cuestionó la exclusión de los latinoamericanos, y piezas de Chaz Bojorquez, pionero del arte callejero en California. También se recuerda la censura del mural América tropical de David Alfaro Siqueiros en 1932, una obra contra el imperialismo que fue cubierta con pintura blanca en su momento.
Joshua Sánchez, curador en jefe del Museo del Palacio de Bellas Artes, señaló que esta muestra representa una forma de saldar una deuda histórica con una tradición que ha luchado por derechos civiles y sociales desde 1960. El curador explicó que el proyecto busca romper con los prejuicios difundidos en Estados Unidos que presentan a los mexicanos como ciudadanos "no deseables", omitiendo que se trata de una población de 40 millones de personas que aportan significativamente al Producto Interno Bruto de ese país.
El cierre de la muestra invita a una reflexión sobre la naturaleza migratoria del ser humano. Según Sánchez, existen gobiernos con visiones aislacionistas que intentan plantear la migración como un fenómeno anómalo, cuando el movimiento es la condición natural de las sociedades. La colección integra obras de diversas generaciones de los siglos XX y XXI para analizar el impacto de las fronteras y la censura histórica en la identidad binacional.





