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Economía

Las reservas internacionales suben a 4.694 millones de dólares tras emisión de bonos

El nivel de activos externos del Banco Central registró un incremento de 1.100 millones de dólares en menos de dos semanas. El repunte responde al ingreso de recursos por deuda externa y a la valorización del oro.

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Puntos clave de la noticia:

  • Las Reservas Internacionales Netas de Bolivia subieron a 4.819 millones de dólares el 14 de mayo, su nivel más alto desde abril de 2022.
  • El incremento de más de 1.100 millones de dólares en quince días coincidió con la emisión de bonos soberanos por 1.000 millones de dólares.
  • La operación de bonos atrajo a 166 inversionistas institucionales y tuvo una demanda cinco veces mayor a la oferta.
  • Las divisas líquidas siguen en niveles bajos respecto a la última década y los indicadores de adecuación de reservas no alcanzan los estándares recomendados.
  • Los pagos de deuda externa programados para este año suman unos 1.900 millones de dólares, con riesgos adicionales por el costo de importación de combustibles y la conflictividad social.

Las Reservas Internacionales Netas (RIN) de nuestro país alcanzaron los 4.819 millones de dólares el 14 de mayo y cerraron en 4.694 millones al día siguiente, según el último reporte de Información Estadística Semanal del Banco Central de Bolivia. Este incremento representa el retorno de los activos externos a niveles no registrados desde abril de 2022, tras un periodo de deterioro marcado por la reducción de ingresos hidrocarburíferos y la presión en el mercado cambiario.

El salto en los indicadores financieros es significativo si se considera que a finales de abril las reservas se situaban en 3.706 millones de dólares. En menos de 15 días, el indicador subió más de 1.100 millones de dólares, un movimiento que coincide con el retorno de Bolivia a los mercados internacionales de capitales mediante la emisión de bonos soberanos por un valor de 1.000 millones de dólares.

La operación financiera, concretada a inicios de mayo, atrajo a 166 inversionistas institucionales y registró una demanda cinco veces superior al monto ofertado por el gobierno. El ingreso de estos recursos fortaleció la posición externa del país, sumado a la valorización internacional del oro, que se mantiene como el componente principal del respaldo de las RIN en Bolivia. No obstante, las estadísticas oficiales reflejan que las divisas líquidas permanecen en niveles inferiores a los de la última década.

Riesgos fiscales y sostenibilidad externa

A pesar de que el incremento de las reservas es una señal de estabilidad para el cumplimiento de pagos externos, analistas advierten que el escenario financiero nacional mantiene elementos de fragilidad. El economista Óscar Mario Tomicianovic señaló que, pese al repunte, los indicadores de adecuación de reservas todavía no alcanzan los estándares internacionales recomendados para economías en desarrollo.

El especialista explicó que nuestro país tiene programados pagos de deuda externa por aproximadamente 1.900 millones de dólares para la presente gestión, cifra que incluye compromisos bilaterales, multilaterales y con tenedores de bonos. Este monto de obligaciones podría incrementarse tras las recientes operaciones de financiamiento en el mercado global.

Tomicianovic advirtió que factores externos, como el elevado precio del petróleo y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, podrían generar nuevas presiones sobre la disponibilidad de dólares debido al encarecimiento de la importación de combustibles. Asimismo, señaló que la conflictividad social interna representa un riesgo para futuras negociaciones de financiamiento y colocaciones de deuda.

El desafío para las autoridades económicas en los próximos meses será sostener el flujo de divisas mediante el fortalecimiento de las exportaciones y la inversión extranjera directa. Los especialistas coinciden en que la recuperación observada en mayo depende en gran medida del endeudamiento y la valorización de activos, por lo que se requiere una recuperación productiva para garantizar la sostenibilidad de las reservas en el largo plazo.