Economía
Escasez de alimentos y altos precios generan desesperación en mercados paceños
El kilo de carne de res alcanzó los 120 bolivianos en nuestra ciudad debido a los bloqueos de carreteras. Comerciantes y familias denuncian que el costo de vida se ha vuelto insostenible.
Puntos clave de la noticia:
La escasez de carne y otros productos básicos ha comenzado a generar un clima de desesperación en los mercados de La Paz y El Alto. Los bloqueos en las principales carreteras de nuestro país y las crecientes dificultades de abastecimiento dispararon los precios de alimentos esenciales, mientras las familias y comerciantes denuncian que cada día es más difícil conseguir insumos para el consumo diario.
En varios centros de abasto paceños, el kilo de carne de res alcanzó los 120 bolivianos, mientras que el pollo se comercializa entre 95 y 100 bolivianos. Estas cifras, que representan un incremento sustancial respecto a los precios habituales, han provocado angustia entre la población. Las amas de casa, afectadas por el encarecimiento, han solicitado la intervención de nuestras autoridades para frenar la especulación y garantizar la seguridad alimentaria.
Impacto en la canasta familiar
La situación golpea con mayor fuerza a las familias de menores ingresos en nuestra ciudad, que se ven obligadas a reducir sus compras o buscar alternativas más económicas. Según testimonios de las vendedoras, las ventas han bajado drásticamente debido a que los clientes solo consultan precios y terminan adquiriendo pequeñas cantidades o únicamente hueso blanco para cocinar.
El impacto no se limita a los productos cárnicos. El precio del repollo subió de dos a seis bolivianos; el maple de huevo alcanzó los 75 bolivianos y el queso registró un incremento de 15 a 25 bolivianos. "Hay personas mayores que vienen por uno o dos huevitos porque no les alcanza", relató una comerciante, quien describió el panorama como crítico para el sector gremial.
Propuestas de abastecimiento y contexto político
Ante la crisis, desde otras regiones del país se analizan alternativas para mitigar el desabastecimiento en la sede de gobierno. Omar Figueroa, ejecutivo de la Asociación de Carniceros de Tarija, informó que el sector evalúa enviar carne hacia La Paz para colaborar con el suministro. Figueroa explicó que incluso familias particulares están comprando entre cinco y diez kilos de carne para enviar a parientes que residen aquí y no logran conseguir alimentos.
El dirigente atribuyó la falta de productos a los bloqueos y conflictos sociales que impiden el transporte de mercadería entre departamentos. Por su parte, el senador Rodrigo Paz reconoció que la situación en El Alto y La Paz es crítica debido a las restricciones de circulación. El legislador admitió que la falta de alimentos, combustible y productos básicos afecta gravemente la salud y el comercio de la región.
La crisis de abastecimiento se agrava tras semanas de interrupciones en las rutas nacionales, lo que impide la llegada de alimentos desde los centros productores del oriente y sur hacia el occidente boliviano. Mientras los sectores productivos advierten que la vía aérea no es suficiente para abastecer al país, la ciudadanía en las calles empieza a exigir medidas más severas para restablecer el tránsito y normalizar la economía interna.
