Deportes
Carlos Lampe expresa preocupación por la crisis social tras derrota de Bolívar
El arquero de la academia paceña lamentó la situación de conflictividad en el país y la incertidumbre sobre la sede del próximo partido internacional.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
Tras la derrota de Bolívar por 2-1 ante Fluminense en Río de Janeiro, el arquero Carlos Lampe se refirió a la compleja situación social que atraviesa nuestro país, especialmente en la ciudad de La Paz. El guardameta de la academia paceña reconoció que el contexto de movilizaciones y enfrentamientos genera una profunda preocupación en el entorno familiar de los futbolistas.
"Estamos pasando un momento complicado, es difícil. Lo estamos sintiendo mucho y nuestras familias tampoco la pasan bien", señaló Lampe en la zona mixta del estadio Maracaná. El futbolista hizo énfasis en que la intensidad de los conflictos se concentra en nuestra sede de gobierno, lugar donde reside actualmente junto a sus allegados, lo que añade una carga emocional adicional al desempeño deportivo del equipo.
Incertidumbre sobre la localía en Libertadores
En el plano estrictamente deportivo, el resultado en Brasil mantiene a Bolívar con opciones claras de avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores. El conjunto celeste depende de sí mismo para lograr la clasificación; para ello, deberá vencer el próximo miércoles a Independiente Rivadavia en condición de local, en lo que se perfila como un compromiso decisivo para sus aspiraciones en el torneo continental.
Sin embargo, la realización del encuentro en el estadio Hernando Siles no está plenamente garantizada. La Conmebol realiza un seguimiento constante de la situación de seguridad en Bolivia debido a los conflictos sociales. Esta vigilancia no es menor, considerando que el organismo rector del fútbol sudamericano ya determinó anteriormente el traslado de partidos de otros clubes bolivianos a Asunción, Paraguay, ante la falta de garantías logísticas y de seguridad.
"La próxima semana nos toca jugar en La Paz, en nuestra casa y con nuestra gente", agregó Lampe, quien espera que las condiciones mejoren para disputar el encuentro en territorio nacional. La dirigencia del club y las autoridades deportivas locales aguardan una confirmación oficial sobre la sede, mientras el plantel intenta abstraerse de la coyuntura para enfocarse en el objetivo de la clasificación.



