Curiosidades
Expertos advierten sobre la acumulación de bacterias en estropajos y bayetas domésticos
La divulgadora científica Boticaria García advierte que un estropajo usado puede albergar hasta 54.000 millones de bacterias. Recomienda sustituir estos utensilios semanalmente para evitar riesgos sanitarios.
Puntos clave de la noticia:
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- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La farmacéutica y divulgadora científica española Marián García, conocida como Boticaria García, advirtió en España sobre los riesgos sanitarios que implica el uso prolongado de estropajos y bayetas en el hogar. Según la experta, un estropajo en mal estado puede contener hasta 54.000 millones de bacterias por centímetro cúbico, una cifra que supera la densidad bacteriana encontrada habitualmente en la tapa de un inodoro.
Durante una intervención en el programa de televisión Antena 3, García explicó que la acumulación de microorganismos en estos utensilios de limpieza responde a las condiciones de humedad y restos orgánicos que retienen. La recomendación técnica es sustituir el estropajo cada semana, especialmente cuando presenta una capa blanquecina o una textura viscosa, señales inequívocas de una colonización bacteriana avanzada.
Riesgos de los métodos de desinfección caseros
La experta desaconsejó prácticas populares difundidas en internet, como calentar los estropajos en el microondas o hervirlos para prolongar su vida útil. García señaló que estos métodos no eliminan la totalidad de los patógenos. Por el contrario, las bacterias más resistentes sobreviven y se multiplican con mayor rapidez tras el proceso. Además, advirtió que hervir estos materiales sintéticos provoca la liberación de microplásticos que pueden terminar integrándose en la cadena alimentaria.
Respecto a las bayetas, la indicación es realizar una limpieza diaria. García subrayó la importancia de escurrirlas con firmeza y dejarlas secar completamente extendidas para evitar la proliferación de cultivos bacterianos. Asimismo, recomendó evitar el uso de suavizantes en bayetas de microfibra, ya que este producto sella las fibras y anula su capacidad de absorción.
Alternativas para una higiene sostenible
Ante el conflicto entre la sostenibilidad y la salud pública, la especialista sugirió el uso de cepillos de limpieza como alternativa a las esponjas tradicionales. Estos utensilios pueden tener una vida útil de hasta cuatro meses debido a su diseño, que permite una ventilación superior y evita la retención de humedad en su estructura interna.
Los cepillos, a diferencia de los estropajos porosos, permiten una desinfección efectiva mediante el uso de lavavajillas a temperaturas de 60 grados. Esta transición reduciría la generación de residuos sin comprometer la seguridad microbiológica en la cocina, un espacio crítico para la prevención de enfermedades de transmisión alimentaria.





