Cine
Meryl Streep critica la simplificación de personajes en el cine contemporáneo
La actriz cuestionó la tendencia a dividir las historias entre héroes y villanos sin matices. Aseguró que el modelo narrativo actual reduce la complejidad humana en pantalla.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La actriz estadounidense Meryl Streep criticó la estructura narrativa de las producciones cinematográficas actuales al señalar una tendencia hacia la simplificación de los personajes, un fenómeno que vinculó directamente con el predominio de las franquicias de superhéroes. Durante la promoción de la secuela de El diablo viste a la moda, la intérprete de 78 años cuestionó la falta de matices en los roles protagónicos y antagónicos que dominan la taquilla global.
“Creo que ahora tendemos a ‘marvelizar’ las películas. Tenemos a los villanos y tenemos a los buenos, y eso es muy aburrido”, afirmó Streep. Según la actriz, esta división binaria limita la representación de la condición humana, que en su visión es inherentemente contradictoria. El término utilizado por la ganadora del Oscar hace referencia directa a Marvel Studios, responsable de sagas como Iron Man y Black Panther, que han consolidado un modelo de éxito comercial basado en la distinción clara entre el bien y el mal.
La complejidad frente al modelo de franquicia
Para Streep, el valor de una historia reside en la ambigüedad moral y emocional de sus protagonistas. “Lo que es realmente interesante de la vida es que algunos héroes tienen fallas y algunos villanos son humanos e interesantes y tienen sus propias fortalezas”, explicó. La actriz contrastó este enfoque con la propuesta de la nueva entrega de El diablo viste a la moda, donde retoma su papel como la editora Miranda Priestly, un personaje caracterizado por su frialdad y exigencia profesional.
La secuela de la película de 2006 vuelve a reunir a Streep con Anne Hathaway, quien interpreta a Andrea Sachs. La historia original, basada en la novela de Lauren Weisberger, se inspiró en la experiencia de la autora en la revista Vogue bajo el mando de Anna Wintour. Streep señaló que la nueva producción busca reflejar los cambios estructurales que ha sufrido el sector editorial y el negocio de la moda en las últimas dos décadas.
“Creo que han encontrado algo verdadero sobre el negocio en la actualidad”, señaló la actriz al referirse a la evolución del entorno laboral retratado en el filme. En este sentido, descartó que su personaje recurra a herramientas modernas como la inteligencia artificial para sus labores cotidianas, indicando que Priestly mantendría su dependencia de asistentes personales para gestionar dichas tareas tecnológicas.
Impacto en la industria editorial y cinematográfica
El regreso de Miranda Priestly a la pantalla ocurre en un momento de transformación para el cine de mediano presupuesto, que ha perdido terreno frente a las producciones de efectos visuales a gran escala. La crítica de Streep se suma a la de otros directores y actores que han advertido sobre la homogeneización del contenido en Hollywood y la pérdida de profundidad en los guiones destinados al gran público.
La producción original de El diablo viste a la moda se convirtió en un referente cultural tras su estreno, logrando un equilibrio entre el éxito comercial y el reconocimiento de la crítica. La secuela pretende actualizar ese legado integrando las dinámicas digitales que hoy rigen la industria de la moda, manteniendo la premisa de que los conflictos humanos son más efectivos cuando evitan las categorías absolutas de héroe o villano.





