Seguridad
Vecinos reinstalan bloqueos en la Apacheta y frenan el corredor humanitario
Grupos de manifestantes retomaron el control de la carretera entre La Paz y Oruro tras el paso de las fuerzas de seguridad. El uso de barreras de cemento impide nuevamente el tránsito de suministros esenciales y carga pesada.
Puntos clave de la noticia:
- El corredor humanitario "Banderas Blancas" entre La Paz y Oruro fue nuevamente bloqueado en Apacheta por vecinos y comunarios.
- Los manifestantes reinstalaron barricadas con piedras y cemento, dejando la carretera completamente intransitable.
- Más de 2.000 efectivos policiales y militares participaron en operativos previos para liberar la vía, pero los bloqueos se restablecieron.
- Se reportaron enfrentamientos violentos en Achica Arriba y Ventilla, con ataques a las fuerzas de seguridad y agresiones a transportistas varados.
- La interrupción mantiene aislada a La Paz, afectando el abastecimiento de combustible, alimentos y otros insumos básicos.
El corredor humanitario denominado “Banderas Blancas”, diseñado por el gobierno para restablecer el flujo logístico entre La Paz y Oruro, enfrenta una nueva interrupción tras la reinstalación de barricadas en el sector de la Apacheta. A pesar de los operativos conjuntos entre la Policía y las Fuerzas Armadas realizados durante la jornada, grupos de vecinos y comunarios retomaron el control de la vía principal, bloqueando el acceso hacia la ciudad de El Alto.
La situación en nuestra región se tornó crítica luego de que los manifestantes utilizaran piedras y separadores de cemento para cerrar el paso de forma definitiva. Según los reportes desde el lugar, la carretera que conecta con el sur del país se encuentra totalmente intransitable, lo que anula los avances logrados horas antes por las fuerzas del orden en sectores estratégicos como Senkata y Ventilla.
Operativos y resistencia en los puntos de bloqueo
Para intentar habilitar esta ruta vital en nuestro país, nuestras autoridades desplegaron un contingente de más de 2.000 efectivos policiales y militares. El operativo incluyó el uso de maquinaria pesada y volquetas para retirar los escombros que impedían el paso de cisternas de combustible, ambulancias y camiones con alimentos destinados al abastecimiento de la sede de gobierno.
Durante el avance de la caravana oficial se registraron episodios de violencia en Achica Arriba y Ventilla. Los manifestantes atacaron con piedras a las fuerzas de seguridad, quienes respondieron con el uso de agentes químicos para dispersar las concentraciones. En estos puntos, varios choferes del transporte pesado denunciaron agresiones contra sus vehículos y manifestaron su preocupación por la falta de insumos básicos tras permanecer varados durante semanas en la carretera.
Impacto en el abastecimiento nacional
La nueva interrupción en la Apacheta complica el tránsito de la carga pesada que intentaba aprovechar el resguardo policial para llegar a sus destinos. Los movilizados se organizaron a lo largo de la vía para asegurar que ningún vehículo pueda sortear los obstáculos, lo que deja nuevamente aislada a la ciudad de La Paz de las rutas que conectan con el resto del altiplano.
El restablecimiento de estas medidas de presión ocurre en un contexto de alta tensión social, donde los intentos por consolidar corredores de abastecimiento han sido recibidos con una resistencia persistente. Por el momento, el gobierno no ha confirmado si se realizará un nuevo despliegue de fuerzas para intentar liberar la zona por segunda vez en menos de 24 horas.



