Política
La Iglesia católica pide evitar el uso de la fuerza en conflictos
El secretario general de la Conferencia Episcopal, monseñor Giovani Arana, exhortó al Gobierno y a sectores movilizados a priorizar el diálogo. Las protestas en nuestro país cumplen un mes con pedidos de renuncia presidencial.
Puntos clave de la noticia:
- El secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana pidió al Gobierno evitar el uso de la fuerza como respuesta a los conflictos sociales.
- El obispo instó a los sectores movilizados a no adoptar medidas que profundicen el sufrimiento de la población o generen enfrentamientos.
- La Comisión de Diálogo, con participación de la Iglesia, busca tender puentes entre el Ejecutivo y los grupos en protesta.
- El religioso afirmó que el diálogo es una expresión de fortaleza moral y madurez democrática, no una debilidad.
- Advirtió que el uso de la fuerza agudizará el conflicto en lugar de solucionarlo.
El secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), monseñor Giovani Arana, exhortó este domingo al Gobierno a evitar el uso de la fuerza como respuesta a los conflictos sociales que atraviesa nuestro país. Durante su homilía en el templo de San Francisco, en La Paz, el religioso pidió a las autoridades actuar con prudencia y respeto irrestricto a la vida humana ante la escalada de tensiones.
"El uso de la fuerza nunca debe convertirse en la primera respuesta ni el único camino para resolver los conflictos", señaló Arana, quien también es Obispo de El Alto. El prelado extendió su pedido a los dirigentes de los sectores movilizados, a quienes instó a no adoptar medidas que profundicen el sufrimiento de la población o que deriven en enfrentamientos entre ciudadanos. Según explicó, Bolivia no requiere de más confrontación ni de nuevas víctimas fatales.
La búsqueda de una salida negociada
Arana forma parte de la Comisión de Diálogo conformada a instancias de la Vicepresidencia, junto a la Defensoría del Pueblo y organizaciones de derechos humanos. Esta instancia busca establecer puentes entre el Ejecutivo y los grupos en protesta para frenar la crisis. El obispo remarcó que dialogar no implica renunciar a las convicciones propias, sino reconocer la dignidad del interlocutor.
En su mensaje, el secretario de la CEB lamentó que existan sectores que promueven el uso de la "mano dura" o la radicalización de las medidas de presión. "El diálogo no es una estrategia de debilidad; por el contrario, es una expresión de fortaleza moral y de madurez democrática", afirmó, citando posturas del papa Francisco sobre la resolución de controversias políticas y sociales.
Un mes de movilizaciones
La situación de inestabilidad en nuestro país cumple 30 días, con un foco crítico de bloqueos y protestas concentrado en la zona andina. Lo que comenzó como un pliego de reclamos sectoriales ha escalado hasta la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió la jefatura del Estado hace casi siete meses.
Para la Iglesia, la diversidad de criterios no debe ser un factor de división nacional. "Pensar diferente no debería convertirnos en enemigos", reflexionó Arana, al subrayar que las posiciones políticas distintas no deben conducir a la descalificación mutua ni impedir el reconocimiento de todos los habitantes como miembros de una misma nación. El cierre de su mensaje insistió en que el uso de la fuerza agudizará el conflicto en lugar de solucionarlo.
