Política
Cuestionan el discurso del presidente Paz por dificultar el diálogo social
El vicepresidente, dirigentes sindicales y el Defensor del Pueblo advirtieron que las declaraciones del mandatario agravan la tensión en el país.
Puntos clave de la noticia:
El vicepresidente Edmand Lara, dirigentes de sectores sociales y el Defensor del Pueblo cuestionaron este jueves el tono de los recientes discursos del presidente Rodrigo Paz. Las autoridades y representantes advirtieron que los mensajes presidenciales complican los intentos de acercamiento para resolver la crisis y los bloqueos que afectan a nuestro país.
Lara pidió al mandatario mayor responsabilidad en el manejo de su comunicación política debido al momento de alta tensión que atraviesa Bolivia. El vicepresidente observó específicamente las declaraciones en las que Paz señaló que no dialogaría con “vándalos” y la advertencia emitida el miércoles sobre que la convocatoria al diálogo sería “por última vez”. Según Lara, el tiempo para la negociación nunca debe agotarse y el uso de términos descalificativos hacia los sectores movilizados no es adecuado para el escenario actual.
Contradicciones en el gabinete y el entorno presidencial
El vicepresidente también apuntó contra el entorno del mandatario, al considerar que algunos asesores no comprenden el clima social boliviano. “Pareciera que su asesor Fernando Cerimero no estaría entendiendo cuál es el sentir de los bolivianos”, declaró Lara, quien además identificó contradicciones internas en el gobierno respecto a las garantías para los dirigentes movilizados.
Mientras el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, aseguró que no existirán aprehensiones durante el proceso de diálogo, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, afirmó públicamente que las órdenes judiciales deben cumplirse. Sobre este punto, Lara calificó a Espinoza como un ministro “incendiario” que, en lugar de buscar soluciones, profundiza el conflicto en nuestras regiones.
Reacción de los sectores sindicales y la Defensoría
Desde el sector minero, el ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, Andrés Paye, afirmó que el presidente refleja nerviosismo y desesperación en sus intervenciones. El dirigente rechazó las alusiones presidenciales al “separatismo” y cuestionó la frase sobre la “última oportunidad” para dialogar, al considerarla una presión directa contra los sectores movilizados en la ciudad de El Alto.
Por su parte, el dirigente campesino José Luis Aruquipa señaló que las palabras del mandatario fueron interpretadas como una amenaza de persecución legal contra quienes mantienen las medidas de presión. Estas observaciones coinciden con la postura del defensor del pueblo, Pedro Callisaya, quien explicó que el discurso oficial generó malestar y sensibilidad en los sectores, lo que impidió avanzar en la búsqueda de acuerdos durante los últimos días.
La semana pasada, el presidente Paz aclaró que sus críticas estaban dirigidas exclusivamente a personas involucradas en actos de violencia y destrozos de bienes públicos, y no a las organizaciones sociales en general. Sin embargo, tras el cierre del Consejo Económico y Social, el mandatario dejó entrever que, de no prosperar este último llamado, el gobierno podría aplicar las facultades legales vigentes tras la abrogación de la norma que regulaba los estados de excepción en el país.
