Política
Bolivia registra 58 puntos de bloqueo en su cuarta semana de conflicto
La Administradora Boliviana de Carreteras reportó que la mayoría de los cortes se concentran en el occidente del país. La Iglesia Católica ofreció su mediación para frenar la crisis.
Puntos clave de la noticia:
Nuestro país inició este lunes su cuarta semana de conflictos con 58 puntos de bloqueo en las carreteras nacionales, según el reporte actualizado al mediodía por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). La movilización, que demanda la renuncia del presidente Rodrigo Paz, mantiene una concentración crítica en los departamentos de La Paz y Oruro, mientras la sede de gobierno permanece sitiada.
De acuerdo con los datos oficiales, la distribución de los cortes de ruta sitúa a La Paz con 18 puntos activos y a Oruro con 16. Le siguen Cochabamba con 12, Potosí con ocho, Santa Cruz con tres y Chuquisaca con uno. En contraste, los departamentos de Pando, Tarija y Beni no registran interrupciones en sus vías por parte de los sectores afines a Evo Morales.
Impacto en el eje central y el transporte aéreo
La situación en nuestra sede de gobierno es particularmente compleja debido a que el acceso al Aeropuerto Internacional de El Alto continúa cortado, lo que dificulta el tránsito de pasajeros y suministros. Durante la tarde de este lunes, se registraron amagues de violencia en los alrededores de los puntos de cerco, aunque no se consolidaron enfrentamientos de magnitud.
En el departamento de Santa Cruz, los bloqueos se localizan específicamente en el ingreso a San Julián, Okinawa y el puente Ichilo. Ante la amenaza de nuevas medidas de presión en la zona de los Valles cruceños, la Policía Boliviana desplazó un contingente para intentar garantizar la transitabilidad en esa región productora.
Búsqueda de mediación ante la crisis
Ante el endurecimiento de las medidas, la Iglesia Católica volvió a ofrecer su intermediación para establecer un escenario de diálogo entre el gobierno y los sectores movilizados. Hasta el momento, no existe una respuesta oficial de los dirigentes sociales sobre la aceptación de este acercamiento, mientras el país enfrenta el desabastecimiento y la parálisis del transporte interdepartamental.
Las autoridades nacionales evalúan el impacto económico de estas cuatro semanas de interrupciones, mientras sectores civiles han planteado la posibilidad de aplicar un estado de excepción para normalizar la circulación en las rutas troncales que conectan el oriente con el occidente boliviano.
