Política
Paz asegura que los conflictos están focalizados y el país mantiene tranquilidad
El mandatario afirmó que las movilizaciones se concentran en la ruta estratégica Oruro-La Paz. Pese al despliegue de fuerzas de seguridad, grupos movilizados reinstalaron puntos de bloqueo en El Alto.
Puntos clave de la noticia:
- El presidente Rodrigo Paz niega que el país viva una convulsión generalizada y ubica los conflictos solo en la carretera Oruro-La Paz.
- La vía bloqueada es estratégica para el abastecimiento de combustible a la sede de Gobierno, donde el mandatario afirma que hay tranquilidad.
- El Gobierno desplegó el operativo "Corredor Humanitario Banderas Blancas" con militares y policías para garantizar el ingreso de alimentos, combustible, oxígeno y medicamentos.
- Los bloqueos se reinstalaron en Senkata y Ventilla poco después del paso de la caravana oficial, lo que derivó en enfrentamientos y uso de gases lacrimógenos.
- El presidente advierte que la tolerancia estatal y la prioridad del diálogo "tienen un límite" frente a las interrupciones del tránsito.
El presidente Rodrigo Paz afirmó que nuestro país no atraviesa una situación de convulsión generalizada y sostuvo que los conflictos sociales se encuentran focalizados en la carretera entre Oruro y La Paz. Esta vía es considerada estratégica para el abastecimiento de combustible hacia la sede de Gobierno, donde el mandatario aseguró que se vive un ámbito de tranquilidad pese a las medidas de presión.
Durante una entrevista con el canal argentino TN, Paz señaló que el resto del país no se encuentra en conflicto y describió las movilizaciones como acciones de grupos de marchistas que interrumpen el tránsito de forma intermitente. "La ciudad está en movimiento. El problema es que no hay conflicto", declaró el jefe de Estado al minimizar el impacto nacional de las protestas que afectan el occidente boliviano.
Operativo Corredor Humanitario
Para enfrentar el desabastecimiento tras más de tres semanas de interrupciones, el Ejecutivo movilizó este sábado a efectivos policiales y militares en el operativo denominado Corredor Humanitario Banderas Blancas. La intervención buscó garantizar el ingreso de alimentos, combustible, oxígeno y medicamentos hacia los centros urbanos más afectados por el cerco caminero.
Sin embargo, la efectividad de la medida fue temporal. Horas después del despliegue oficial, grupos movilizados reinstalaron los puntos de bloqueo en los sectores de Senkata y Ventilla, en la ciudad de El Alto. Los manifestantes retomaron las medidas de presión inmediatamente después del paso de la caravana que transportaba los suministros esenciales.
Enfrentamientos y límites al diálogo
El despeje de las vías derivó en enfrentamientos entre civiles y fuerzas del orden, particularmente desde la zona de Ventilla. La Policía Boliviana utilizó agentes lacrimógenos para intentar dispersar a los grupos que impedían la circulación. Ante este escenario, Paz advirtió que, si bien la prioridad de nuestras autoridades es el diálogo, "todo tiene un límite" en cuanto a la tolerancia estatal frente a los bloqueos.
El presidente insistió en que la situación actual no refleja una crisis de magnitud nacional. El Gobierno espera que la racionalidad prevalezca en las reuniones previstas para este fin de semana, con el objetivo de recuperar la normalidad en las carreteras y garantizar la gobernabilidad en el corto plazo.



