Política
Tres sectores marchan hacia La Paz para exigir la renuncia del presidente
Organizaciones sociales y vecinales se movilizan desde El Alto para demandar la salida de Rodrigo Paz y medidas contra el alza de precios. El país registra 51 puntos de bloqueo que mantienen cercada a la sede de gobierno.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
Tres sectores sociales iniciaron este viernes una marcha desde la ciudad de El Alto hacia el centro de La Paz para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz y demandar soluciones a la crisis económica en nuestro país. La movilización, integrada por campesinos, transportistas interprovinciales y juntas vecinales, agrava la situación de la sede de gobierno, que cumple tres semanas bajo un cerco que impide el ingreso normal de alimentos y combustibles.
La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari convocó a sus bases a las 07:00 en el Multifuncional de El Alto. El sector lidera el pedido de dimisión del mandatario y ha sumado el respaldo de la Alianza Unidad, un bloque que incluye a la Central Obrera Boliviana (COB), el magisterio y organizaciones indígenas como el Conamaq. Según el instructivo del sector, la presencia de las bases es fundamental para demostrar firmeza ante las autoridades.
Por su parte, los choferes interprovinciales comenzaron su concentración en la estación de la línea Roja de Mi Teleférico. Aunque el sector no detalló un pliego de reclamos específico en su comunicado oficial, su participación refuerza la presión sobre el Ejecutivo en una jornada de protestas coordinadas que busca paralizar el flujo administrativo en la capital.
Demandas vecinales y crisis de abastecimiento
La Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) del sector norte de El Alto se sumó a las protestas con una concentración en la avenida Juan Pablo II, cerca de la Universidad Pública de El Alto. Sus demandas se centran en el control de precios de la canasta familiar ante el incremento del costo de vida y la solución a las fallas en el suministro de combustible, que los dirigentes calificaron como un problema de calidad deficiente.
El pliego vecinal también exige la liberación de manifestantes detenidos en jornadas previas, el rechazo a la ley antibloqueos y la eliminación de los sueldos vitalicios para expresidentes. Además, los representantes de los 14 distritos alteños pidieron el cumplimiento de propuestas electorales pendientes y una reivindicación de la wiphala frente a lo que consideran actos de racismo en el ámbito político actual.
Situación jurídica y bloqueos en el país
La movilización de este viernes sigue a una protesta realizada el jueves por la COB, que llegó hasta las inmediaciones de la plaza Murillo. Esa marcha se desarrolló sin la presencia de su secretario ejecutivo, Mario Argollo, quien permanece en la clandestinidad. Sobre el dirigente pesa una orden de aprehensión emitida por el Ministerio Público dentro de una investigación por los presuntos delitos de instigación pública a delinquir y terrorismo.
La crisis política ha derivado en un bloqueo nacional de caminos que afecta severamente la distribución de insumos básicos. Según el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), este viernes se registran 51 puntos de interrupción de tráfico en siete departamentos de Bolivia. La Paz es la región más afectada con 17 puntos de bloqueo, seguida por Oruro con 11 y Cochabamba con diez.
Potosí registra ocho cortes, mientras que Pando, Santa Cruz y Chuquisaca presentan afectaciones menores. El cerco sobre nuestra ciudad ha generado un desabastecimiento crítico de medicamentos y productos de primera necesidad. Las autoridades policiales mantienen un despliegue preventivo en los accesos a la plaza Murillo para evitar enfrentamientos, mientras los sectores movilizados advierten que mantendrán las medidas de presión hasta obtener una respuesta oficial a sus demandas.



