Política
La OEA pide diálogo y respeto a la institucionalidad democrática en Bolivia
La presidencia del Consejo Permanente del organismo llamó a los actores políticos y sociales a privilegiar el entendimiento. El canciller boliviano alertó sobre acciones que buscan desestabilizar al gobierno.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La presidencia del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) hizo un llamado el miércoles al diálogo y a la preservación de la institucionalidad democrática en Bolivia. El pronunciamiento surgió durante una sesión en la que nuestras autoridades diplomáticas alertaron sobre acciones que, según denunciaron, buscan afectar el orden constitucional en nuestro país.
"Desde la presidencia formulamos un respetuoso llamado a todos los actores políticos y sociales a privilegiar el diálogo, el entendimiento y las vías democráticas e institucionales para atender los desafíos que enfrenta este hermano país", afirmó la presidenta del Consejo Permanente, Alejandra Solano. La diplomática destacó el compromiso de los Estados miembros con la estabilidad institucional boliviana.
Denuncia de desestabilización ante el organismo
Durante su intervención, el canciller Fernando Aramayo advirtió que los hechos registrados en las últimas semanas en Bolivia exceden el derecho a la protesta social. El ministro se refirió específicamente a los bloqueos de caminos y ataques a instituciones públicas que han interrumpido el abastecimiento de alimentos, medicamentos e insumos esenciales para la población.
Aramayo sostuvo que estas medidas de presión tienen como objetivo generar una desestabilización institucional y afectar al gobierno legalmente constituido. Según el canciller, los cortes de rutas vulneran derechos fundamentales como la alimentación, la salud, el trabajo y la libre circulación de los ciudadanos en el territorio nacional.
En este escenario, el representante boliviano solicitó formalmente el respaldo de la OEA para condenar la violencia política y acompañar los esfuerzos de pacificación que impulsa el Ejecutivo. Asimismo, pidió que el organismo realice un seguimiento continuo a la situación política y social que atraviesa el país.
Impacto de las protestas en el país
Al cierre de la sesión, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz, valoró el apoyo de las delegaciones internacionales, calificándolo como una muestra de compromiso con los principios democráticos regionales. Por su parte, el Consejo Permanente solicitó que se mantenga informado al organismo sobre la evolución de la situación humanitaria y política en Bolivia.
La crisis en nuestro país se ha agudizado tras 21 días de bloqueos de carreteras, con un impacto severo en el departamento de La Paz. Las movilizaciones, que inicialmente planteaban demandas sectoriales, han escalado en sus exigencias hasta incluir pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz, lo que ha profundizado la polarización y las dificultades logísticas para el traslado de suministros básicos.



