Política
El gobierno denuncia ante la OEA intentos de desestabilización en Bolivia
El canciller Fernando Aramayo alertó sobre acciones que buscan quebrar el orden constitucional. La administración solicitó el respaldo del organismo ante las protestas que exigen la renuncia del presidente.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El gobierno denunció este miércoles ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) que los conflictos sociales en nuestro país buscan quebrantar el orden constitucional y representan una amenaza para la democracia. La exposición fue realizada de manera virtual por el canciller Fernando Aramayo, quien alertó sobre estrategias de desestabilización institucional en el territorio nacional.
Durante su intervención en la sesión celebrada en Washington, Aramayo afirmó que las movilizaciones iniciadas en mayo han derivado en acciones organizadas que exceden el derecho a la protesta. Según el ministro, estos sectores utilizan mecanismos de presión violenta y bloqueos coercitivos que afectan el sistema de garantías y los derechos fundamentales de la población boliviana.
Solicitudes al organismo hemisférico
La posición oficial presentada ante la OEA sostiene que existe una articulación de actores que operan al margen de la legalidad para instrumentalizar el conflicto social. Ante este escenario, el canciller Aramayo planteó cinco solicitudes específicas al organismo, entre las que destaca la condena a la violencia política y el respaldo a los esfuerzos de pacificación del gobierno.
Asimismo, nuestras autoridades solicitaron el acompañamiento político del secretario general de la OEA para realizar un seguimiento atento a la situación en Bolivia. El pedido busca fortalecer el diálogo democrático y preservar la institucionalidad frente a lo que el Ejecutivo considera un intento de debilitar a un gobierno constitucionalmente constituido.
Estado de los conflictos en el país
Las movilizaciones, que inicialmente fueron convocadas por la Central Obrera Boliviana para demandar atención a un pliego sectorial, sumaron posteriormente a la Federación Departamental de Campesinos Túpac Katari y otros grupos. Actualmente, las demandas originales han pasado a un segundo plano y los sectores movilizados exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La situación logística en las carreteras continúa siendo crítica. Según el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras emitido esta mañana, se registran 46 puntos de bloqueo distribuidos en seis departamentos de nuestro país. La Paz es la región más afectada con 17 cortes de ruta, seguida por Oruro y Cochabamba, cada una con 12 puntos de interrupción del tráfico.
El impacto de estas medidas de presión también se siente en Potosí, Chuquisaca y Santa Cruz, lo que genera consecuencias económicas y sociales que el gobierno calificó de graves ante la comunidad internacional. El Ejecutivo espera que la OEA reafirme su compromiso con la preservación del orden democrático en Bolivia en las próximas sesiones del consejo.



