Política
Evo Morales niega pedido de renuncia presidencial pese a amenazas de sus bases
El expresidente negó buscar la dimisión del mandatario Rodrigo Paz tras las movilizaciones en la sede de Gobierno. Sin embargo, dirigentes de su sector advierten con una convulsión social si no se convocan a elecciones.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El expresidente Evo Morales negó este martes que su movimiento político busque la renuncia del presidente Rodrigo Paz, a pesar de las reiteradas advertencias de sus bases sociales sobre una posible convulsión en nuestro país si el mandatario no dimite. Las declaraciones surgen tras una jornada de movilizaciones que culminó en enfrentamientos en la ciudad de La Paz y El Alto.
“Nuestro movimiento no está pidiendo ninguna renuncia, sino que se atiendan las demandas”, afirmó Morales en una entrevista con el canal Red América Latina. El exmandatario aseguró que los sectores afines a su liderazgo mantienen una marcha pacífica y descartó, por el momento, el uso de cortes de rutas como medida de presión. Según Morales, el pliego petitorio se concentra en el rechazo a la supuesta privatización de empresas públicas, el respeto a la Constitución y la demanda de un incremento salarial.
Advertencias de los sectores sociales
Pese a la postura oficial de Morales, diversos dirigentes del sector evista han endurecido su discurso contra el Ejecutivo. Nelson Virreyra, secretario general de las 16 provincias de Cochabamba, amenazó directamente al jefe de Estado con una rebelión popular si no convoca a elecciones generales en un plazo de 90 días. “Le estamos dando una salida pacífica: vas a salir por la puerta; caso contrario, vas a salir por el techo con la convulsión social”, aseveró el dirigente durante una concentración en El Alto.
A estas advertencias se sumaron las de Wilma Colque, presidenta de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, quien señaló que el presidente Paz debe dar un paso al costado por una presunta incapacidad para resolver la crisis económica tras seis meses de gestión. En la misma línea, Vicente Choque, dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), afirmó en días pasados que las bases ya decidieron exigir la renuncia del mandatario.
Impacto de las movilizaciones en la sede de Gobierno
La marcha, que partió de Caracollo el 12 de mayo, llegó a nuestra ciudad el lunes tras sumar el apoyo de juntas vecinales de El Alto, la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos Tupac Katari. El descenso de los manifestantes hacia el centro paceño derivó en actos de vandalismo y choques con la Policía Boliviana, mientras los bloqueos en carreteras periféricas comenzaron a afectar el suministro de alimentos y combustibles.
Por su parte, el Gobierno ha rechazado sistemáticamente las acusaciones de la dirigencia evista. Las autoridades nacionales negaron la existencia de planes para privatizar empresas estatales o aplicar incrementos en las tarifas de servicios básicos, calificando las movilizaciones como un intento de desestabilización política. El escenario actual mantiene en vilo a la economía local ante la posibilidad de que las protestas se intensifiquen en los próximos días.





