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Política

Estados Unidos inicia proceso para retirar la ciudadanía al exembajador Víctor Manuel Rocha

El Departamento de Justicia presentó una demanda federal para revocar la naturalización del exdiplomático tras su condena por espionaje. Rocha fue embajador en el país entre 2000 y 2002.

Publicado

Exembajador Manuel Rocha/EFE
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Puntos clave de la noticia:

    El gobierno de Estados Unidos ha pedido a un tribunal que le quite la ciudadanía a Víctor Manuel Rocha, el exembajador que admitió haber sido espía cubano durante décadas. Rocha fue embajador en Bolivia y ahora cumple 15 años de cárcel. Ahora la justicia dice que su ciudadanía, obtenida en 1978, fue un fraude desde el principio. Según la demanda, cuando se naturalizó juró lealtad a Estados Unidos pero ya trabajaba para Cuba. Mintió sobre sus delitos y ocultó su afiliación comunista. Durante su tiempo como embajador en Bolivia, en 2002, interfirió directamente en las elecciones. Advirtió que si ganaban candidatos vinculados a la coca, Estados Unidos retiraría su apoyo. Evo Morales siempre dijo que esa amenaza le dio más votos y lo ayudó a llegar a la presidencia años después. El FBI lo atrapó con una operación encubierta. En grabaciones llamó a Estados Unidos "el enemigo" y elogió a Fidel Castro. Para las autoridades, un espía no puede ser ciudadano. Si el juez acepta la demanda, Rocha perderá su nacionalidad. No saldrá antes de prisión, pero quedará marcado como el agente doble que representó a Washington mientras servía a La Habana.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este jueves una demanda ante un tribunal federal del sur de Florida para revocar la ciudadanía de Víctor Manuel Rocha, el exdiplomático que admitió haber trabajado como agente secreto para el gobierno de Cuba durante décadas. Rocha, quien se desempeñó como embajador estadounidense en el país entre 2000 y 2002, cumple actualmente una condena de 15 años de prisión tras declararse culpable de conspiración y fraude en 2024.

La fiscalía sostiene que Rocha obtuvo la ciudadanía de manera ilegal en 1978 al falsear información crítica durante su proceso de naturalización. Según el documento judicial, el exdiplomático omitió sus vínculos con la inteligencia cubana, que habrían comenzado en 1973, y juró lealtad a la Constitución de Estados Unidos mientras operaba para un gobierno extranjero. "Durante el proceso de naturalización, Rocha declaró que nunca había cometido deliberadamente un delito por el cual no hubiera sido arrestado y que no tenía afiliación con el Partido Comunista. Nada de eso era cierto", señala la demanda.

Impacto en la política local

La gestión de Rocha como embajador en el país estuvo marcada por una interferencia directa en el proceso electoral de 2002. En un acto público en el Chapare, junto al entonces presidente Jorge Quiroga, Rocha advirtió al electorado que el apoyo de Estados Unidos peligraría si se votaba por candidatos vinculados a la producción de coca. Aquella declaración fue interpretada como un ataque directo a la candidatura de Evo Morales.

El efecto de sus palabras fue contraproducente para los intereses de Washington. Morales, quien obtuvo un segundo lugar en esos comicios y alcanzó la presidencia tres años después, afirmó en reiteradas ocasiones que Rocha fue su "jefe de campaña" debido al incremento de respaldo electoral que generó su advertencia. El exdiplomático, nacido en Colombia, utilizó su posición en el Departamento de Estado para servir a los intereses de La Habana mientras representaba oficialmente a Estados Unidos en diversas misiones en América Latina.

Argumentos legales para la desnaturalización

El gobierno estadounidense argumenta que Rocha nunca fue elegible para la ciudadanía debido a su perjurio y su condición de agente extranjero. El fiscal general adjunto, Brett Shumate, señaló que bajo ninguna circunstancia un operador de un adversario externo debería conservar el título de ciudadano. Por su parte, el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones describió el proceso de desnaturalización como la fase final para sancionar a quien no era un operador de bajo nivel.

La doble vida de Rocha se descubrió tras una operación encubierta del FBI entre 2022 y 2023. En grabaciones obtenidas por las autoridades, el exembajador se refirió a Estados Unidos como un "enemigo" y elogió la figura de Fidel Castro. Tras su retiro del servicio exterior, Rocha ocupó altos cargos en empresas mineras, firmas de relaciones públicas y bufetes de abogados internacionales.

La demanda busca que un juez federal anule formalmente su certificado de naturalización. Aunque esta medida no altera la duración de su condena penal de 15 años, representa una sanción institucional definitiva por parte del Estado que representó durante casi 30 años en el servicio diplomático.